Presupuesto se cuadruplicó en una década y cantidad de educadores creció en 25.000

Por: Daniela Cerdas E. 14 diciembre, 2017
13-08-2015. Hora: 09:55 a.m. Fotografías realizadas en la primaria de la Unidad Pedagógica Colegio México, ubicado en Barrio Aranjuez, con el fin de ilustrar publicación del Estado de la Educación. El INEC estima que la población de 0-14 años pasará de ser el 22,2% en 2018 a ser el 20,5% en 2025.
13-08-2015. Hora: 09:55 a.m. Fotografías realizadas en la primaria de la Unidad Pedagógica Colegio México, ubicado en Barrio Aranjuez, con el fin de ilustrar publicación del Estado de la Educación. El INEC estima que la población de 0-14 años pasará de ser el 22,2% en 2018 a ser el 20,5% en 2025.

En los últimos diez años, el número de niños matriculados en las escuelas costarricenses disminuyó en 70.000, un 14%. En ese mismo periodo, sin embargo, el presupuesto del MEP casi se ha cuatriplicado y la cantidad de docentes aumentó en 25.000.

La proyección para los próximos años es que la población escolar seguirá en descenso, producto de la baja en la tasa de fecundidad. El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) estima que la población de 0-14 años pasará de ser el 22,2% en 2018 al 20,5% en 2025.

Gráficos: Una década de descensos y aumentos
Gráficos: Una década de descensos y aumentos

Ante este panorama, la Contraloría General de la República (CGR) advirtió que, de mantenerse el crecimiento en el presupuesto del MEP al ritmo actual, el gasto por estudiante se disparará.


"Para 2016, la cantidad de estudiantes matriculados en este nivel educativo (preescolar y primaria) fue 0,5% menos que en 2015 mientras que el monto del presupuesto por estudiante aumentó un 2,3%, alcanzando ¢1.236.868 anuales", ejemplificó la CGR, en su Informe Técnico Presupuesto 2018.

También, el programa Estado de la Educación, que hace un seguimiento al desempeño educativo, ha señalado en varios informes que el MEP carece de un plan para sacar provecho de tanto recurso económico como humano en favor de la calidad de la educación.

"Como parte del proceso de transición demográfica, se indicó que estas tendencias deberían ser objeto de atención prioritaria por parte de las autoridades educativas ya que se manifiestan de forma diferenciada por regiones y niveles, lo que obliga al MEP a tomar previsiones y diseñar lineamientos que le permitan manejar y evitar conflictos", explica el Quinto Informe del Estado de la Educación, dado a conocer en 2015.

En el sexto informe, publicado en agosto de este año, también hizo énfasis del impacto en la matrícula de primaria que ha tenido la baja en las tasas de fecundidad. Según se explica en el análisis, entre el 2010 y 2016, la matrícula en la enseñanza primaria tradicional se redujo un 10%.

"Esta situación, más que una amenaza, ofrece oportunidades para mejorar la calidad de la educación", propone el Estado de la Educación.

La Nación hizo consultas al MEP sobre este tema, pero, al cierre de edición, no hubo respuesta.

Situación actual

En el 2007, 513.805 niños estaban matriculados en primaria; la planilla docente del Ministerio era de 57.728 funcionarios. En ese entonces, el Ministerio de Educación Pública tenía un presupuesto de ¢676.659 millones.

Diez años después, en 2017, el MEP tiene contratados a 82.502 empleados pero la matrícula en primaria bajó a los 443.291 alumnos. El presupuesto hoy es casi cuatro veces mayor que el del 2007: para este año llegó a los ¢2,56 billones.

A pesar de que la estimación de la población de 0-14 años hecha por el INEC es a la baja, los docentes y el presupuesto en el MEP continuarán en alza. En 2018 el Ministerio contratará 2.600 docentes más y su presupuesto crecerá 3,6% para llegar a los ¢2,66 billones.

Aún con el incremento que el MEP ha hecho de 25.000 docentes en 10 años, solo ha logrado que el 8% (198) de las 3.731 escuelas públicas del país ofrezca ese plan de estudios completo (materias básicas y materias especiales), según el Estado de la Educación. Una de las razones que ha dado el MEP para esta situación es la falta de profesores.

Con menos estudiantes que atender, más profesores y más presupuesto, el Ministerio tampoco ha logrado aumentar el desempeño de los alumnos en las materias básicas. El VI Informe del Estado de la Educación reveló que, de acuerdo a una serie de pruebas para evaluar conocimientos, los niños en las escuelas se ubican apenas en los niveles más bajos de desempeño en Español,Matemáticas, Estudios Sociales y Ciencias.

Además, en la última evaluación internacional del Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes (PISA), realizado por la OCDE en 2015, Costa Rica retrocedió en el rendimiento en Matemáticas, Ciencias yLectura, con respecto a las pruebas aplicadas en el 2012.

La Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) en su informe Revisión de Políticas Nacionales de Educación en Costa Rica señaló que el país invierte más en educación que los 35 países miembros de la organización, que incluye naciones como Finlandia o Alemania. Sin embargo, esa inversión no se refleja en el desempeño de sus estudiantes.

Uno de los rubros que pesa más en el gasto educativo es el de remuneraciones y, dentro de este, el de pluses o sobresueldos que para el 2018 superará el porcentaje de salario base. Así, el salario base representa un 41,7% del pago de remuneraciones y los pluses llegarán al 42%.

Oportunidad de baja matrícula

El Estado de la Educación considera que, justamente, menor cantidad de niños en las aulas es una oportunidad para mejorar la calidad de la educación.

En su último informe los investigadores proponen unir las escuelas unidocentes (centros que atienden menos de 30 estudiantes) que se encuentran cercanas entre sí. Por ejemplo, en el país existen 97 escuelas de esta modalidad con una distancia de menos de 500 metros entre sí, 203 centros que están separados entre sí por menos de un kilómetro y 321 separadas solo por 1.2 kilómetros.

"En lugar de tener dos centros (cercanos entre sí) con graves carencias de infraestructura, docentes y recursos educativos, se puede disponer de uno bien equipado que brinde a los niños de zonas rurales una educación de calidad", explica la investigación.

Además, se recomienda que los docentes tengan grupos más pequeños y ampliar la inclusión de personas que han sido excluidas del sistema