Daniela Cerdas E.. 22 octubre
Carlos Alvarado, actuó como testigo de honor en la firma de la tercera convención colectiva del MEP. Cortesía APSE
Carlos Alvarado, actuó como testigo de honor en la firma de la tercera convención colectiva del MEP. Cortesía APSE

¿Es cierto que abrir 2.000 nuevas plazas para cocineras, como se comprometió el MEP con los sindicatos en su nueva convención colectiva, saldrá más barato que contratarlas por medio de las Juntas de Educación, como ocurre actualmente?

Pese a que el MEP aseguró que esta contratación le generaría un ahorro de hasta ¢4.000 millones anuales, la respuesta aún es incierta.

Las dudas surgen porque en la proyección del ahorro con las nuevas plazas enviada a los diputados, el Ministerio de Educación Pública (MEP) omitió siete datos fundamentales para estimar el costo real que demandaría a los contribuyentes esos nuevos puestos.

Las juntas son entes privados que trabajan ad honorem para el MEP. Las cocineras son contratadas por ellos, o sea, su patrón actual son las juntas.

Las omisiones y sus causas son:

1- Calculó el costo de incentivo por anualidad como si fuese un solo pago al año, cuando en realidad es un pago mensual. En consecuencia, el Ministerio estimó apenas una doceava parte del costo de este plus.

2- Sin embargo, también calculó las anualidades como un 1,94% del salario base inicial para estas plazas, aunque la reforma fiscal indica que, para cargos no profesionales, como sería el de las cocineras, el incentivo es más alto: de un 2,54%.

Con estos dos primeros puntos, entonces, el gobierno estimó una anualidad de ¢6.073, aunque en realidad sería de ¢7.900. Esto tiene un efecto multiplicador; por ejemplo, cuando una cocinera cumpla diez años de trabajo en el 2031, tendrá diez anualidades acumuladas equivalentes a ¢79.000 en su sueldo mensual.

Es decir, una cocinera recibiría sumando los 12 meses del año 2031, un monto de ¢948.000 solo por anualidad.

En el mismo ejemplo, el MEP estimó una anualidad menor, de ¢6.073, y únicamente previó un pago anual de ¢60.730 equivalente a 10 anualidades. En consecuencia, la diferencia es de casi ¢890.000 anuales para esta persona.

3- El MEP calculó las cargas patronales sobre el salario base, en lugar de hacerlo sobre el sueldo total. En el Estado, las cargas patronales se calculan sobre el salario base más los pluses porque ese es el ingreso real del funcionario.

4- El cálculo del Ministerio omitió el salario escolar que equivale a un salario adicional.

5- La institución también omitió incluir el costo del plus por zonaje, que se paga a los funcionarios por trabajar en zonas de menor desarrollo.

6- No incluyó el costo de la póliza de riesgos del trabajo, aunque sí la tomó en cuenta en el cálculo de los salarios en las Juntas de Educación.

7- No incluyó el costo de la eventual liquidación, pero sí la incluyó en el caso de las Juntas.

Desde ahorro hasta pérdidas por ¢3.500 millones anuales

En el análisis enviado a los diputados y suministrado a La Nación, el Ministerio estimó ahorros anuales entre ¢1.877 millones y casi ¢4.000 millones al contratar a 2.000 cocineras, en vez de girar el dinero a las Juntas de Educación para que estas las contraten.

Para ello, según el documento con las proyecciones, el Ministerio de Educación elaboró dos escenarios. En el primero, estimó un aumento salarial anual del 2,39% para las cocineras bajo el alero de las Juntas de Educación y uno del 0,75% en el MEP.

En ese caso, el ahorro en el primer año sería de ¢2.036 millones y esa cifra crecería hasta llegar, en el año diez, a un saldo positivo de ¢3.998 millones.

En el segundo escenario, el MEP equiparó el alza salarial a un 2,39%. Bajo ese supuesto, estimó un ahorro de ¢1.877 millones el primer año, el cual crecería hasta llegar a ¢2.150 millones en el año diez.

En el caso de las cocineras contratadas en las Juntas, el MEP incluye el costo del aguinaldo, de las cargas patronales, de la liquidación anual y de la póliza de riesgos del trabajo del Instituto Nacional de Seguros (INS).

En las Juntas, se parte de un salario base de ¢352.850 y, en el MEP, de ¢308.400.

No obstante, una revisión inicial realizada por La Nación, revela que los ahorros proyectados por el MEP estarían sobreestimados, aunque falta información para determinar el ahorro verdadero o si, más bien, se incrementaría el gasto.

Esa fue la conclusión después de corregir el cálculo de las anualidades (tanto por el porcentaje como por el periodo de pago), además de incluir el costo del salario escolar y de calcular las cargas patronales sobre la totalidad del sueldo, en vez de hacerlo sobre el salario base, como hizo el Ministerio.

Aun así, falta por incluir el costo del incentivo por zonaje, la póliza del INS, el costo de liquidación y las cargas patronales sobre el salario escolar.

En el cálculo realizado por La Nación, el ahorro es mucho menor al estimado por el MEP en los dos mismos escenarios que esta institución planteó.

En el escenario 1, en el cual el aumento salarial en las Juntas es de un 2,39% anual y en el MEP de 0,75%, el ahorro es de ¢1.414 millones el primer año y, de ahí en adelante, decrecería hasta llegar a ¢1.062 millones en el año diez.

El MEP, en cambio, estimó un ahorro que pasaría de ¢2.000 millones en el primer año a casi ¢4.000 millones en el décimo.

En el escenario considerado por el MEP, las 2.000 plazas costarían ¢10.500 millones en el año 2030 frente a los ¢14.500 millones que costarían en las Juntas. Con los datos corregidos, el costo de estos puestos en el MEP subiría a ¢13.500 millones.

En el escenario 2, en el cual el aumento salarial anual es idéntico para ambos casos, el ahorro con datos corregidos sería de ¢1.246 millones en el año uno y, desde ese momento, caería dramáticamente.

Para el año siete, el MEP más bien sufriría una pérdida de ¢230 millones y, para el año diez, ya casi perdería ¢960 millones. Si el cálculo se extiende a 20 años, en el 2041, el MEP estaría perdiendo ¢3.570 millones anuales.

El Ministerio, por su parte, calculó ahorros entre ¢1.877 millones y ¢2.150 millones entre el primero y el décimo año.

En este escenario 2 hecho por el MEP, las plazas demandarían ¢12.380 millones dentro de diez años, pero, con los datos corregidos, el monto subiría a ¢15.500 millones.

La Nación solicitó al viceministro de Educación Pública (MEP), Steven González, los fundamentos por los cuales afirma que incluir a las cocineras en la convención colectiva no iba a tener un costo, sino más bien un ahorro.

En la convención colectiva, el MEP se comprometió con los sindicatos de educación a que, en el 2021, abrirá unas primeras 2.000 plazas para cocineras de comedores escolares y, en el 2022, otras 2.000.

González remitió a este medio ese análisis enviado a los diputados (puede verlo aquí). El viceministro confirmó que se debe pagar el incentivo de zonaje cuando corresponda, pero dijo que no tenía a mano el resto de datos que este medio le indicó que faltaban.