
La Defensoría de los Habitantes alertó sobre la persistencia de deficiencias en la prestación del servicio de la ruta 300 San José-Cartago y ramales, operada por Autotransportes Lumaca S. A.
Los hallazgos se dieron tras una investigación de oficio que identificó fallas mecánicas, incumplimientos operativos y problemas de accesibilidad en la flotilla.
Según la institución, las deficiencias detectadas afectan la calidad del servicio brindado a los usuarios y evidencian problemas que se mantienen a pesar de las inspecciones y verificaciones realizadas por las autoridades competentes.
La Defensoría advirtió además que la ausencia de una fiscalización oportuna, efectiva y verificable por parte del Consejo de Transporte Público (CTP) frente a unidades con defectos mecánicos vulnera la integridad física y los derechos de las personas usuarias.
Solo en la ruta 300, que conecta Cartago con San José, la empresa autobusera Lumaca moviliza alrededor de 17.000 pasajeros al día.
En mayo, Lumaca solicitó un aumento del pasaje a la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep). El ajuste planteaba aumentar la tarifa de ¢660 a ¢1.090 por viaje, es decir, ¢430 adicionales por pasaje, un alza del 65,15%. No obstante, el ente regulador declaró inadmisible la solicitud debido a que la compañía no cumplió con la totalidad de los requisitos de admisibilidad requeridos.
Señalamientos del CTP, según Defensoría
Tal como informó La Nación en marzo, durante 2025, el CTP realizó inspecciones a 98 autobuses de la empresa. De esas unidades, únicamente una no presentaba defectos al momento de la revisión. Otras 62 registraban distintos tipos de fallas mecánicas u operativas y 35 se encontraban en taller.
Además, de acuerdo con la investigación de la Defensoría, entre los problemas detectados figuraban llantas en mal estado, ausencia de extintores, martillos de emergencia, cinturones de seguridad y anclajes para sillas de ruedas, así como deficiencias en puertas, parabrisas, timbres y gradas de acceso.
La Defensoría también analizó las evaluaciones de calidad del servicio realizadas a la empresa. En el periodo 2024, Lumaca obtuvo una calificación de 71 puntos y una valoración de 71,59 puntos por parte de los usuarios. Para 2025, la nota institucional aumentó a 84 puntos; sin embargo, la evaluación de los usuarios descendió a 69 puntos, lo que, según el informe, refleja un incremento en la insatisfacción de quienes utilizan la ruta.
Asimismo, el órgano concluyó que la calificación obtenida por Lumaca se encuentra por debajo de la registrada por otras empresas evaluadas durante los años 2024 y 2025, situación que podría confirmar la existencia de problemas persistentes en la operación del servicio.
Menos buses y fuera de horario
El informe también señala que tanto el CTP como la Aresep han documentado que la ruta opera con menos unidades de las requeridas y fuera de los horarios oficiales, lo que provoca buses sobrecargados e incumplimientos en las condiciones de operación.
En una verificación de campo realizada por el CTP a partir de denuncias de usuarios, la empresa cumplió apenas un 69,32% de los horarios evaluados y un 52,26% de la flota autorizada. Ante estos resultados, el Consejo ordenó corregir las deficiencias en un plazo de un mes y recomendó abrir un procedimiento administrativo por inconsistencias en la prestación del servicio.
Además, una revisión técnica realizada en setiembre de 2025 detectó reportes de autobuses transportando entre 105 y 150 pasajeros, pese a que el esquema operativo establece una capacidad de 66 personas por unidad. También se determinó que la empresa operaba con 56 autobuses cuando el esquema aprobado requería 77 unidades.
Para la Defensoría, estas condiciones obligan a los usuarios a viajar en situaciones de hacinamiento que comprometen tanto su seguridad como su dignidad.
Otro de los aspectos cuestionados por la institución fue una aparente contradicción en la gestión del CTP.
Según el informe, en abril de 2026 el Departamento de Ingeniería del Consejo indicó no tener conocimiento de que Lumaca hubiera presentado el estudio de variables operativas solicitado para determinar la demanda real de la ruta. Sin embargo, paralelamente, la Junta Directiva del CTP autorizó a la empresa acogerse al esquema operativo 70/30.
Ante este panorama, la Defensoría recomendó al CTP concluir cuanto antes el procedimiento administrativo abierto contra Lumaca y avanzar en los estudios técnicos necesarios para actualizar el diseño de la ruta, con miras a una futura licitación de la concesión.
También solicitó reforzar el seguimiento a las fallas detectadas en las revisiones técnicas vehiculares y mantener informadas a las personas usuarias sobre las medidas adoptadas para mejorar el servicio.
Lumaca responde
Además del informe de la Defensoría, Lumaca ha enfrentado reiterados señalamientos de usuarios por las condiciones de algunas unidades, en las que se han reportado cúmulos de basura y cucarachas, así como por las largas esperas entre autobuses y los atrasos en el servicio.
Al respecto, el gerente de Lumaca, Manuel Leitón, aseguró en marzo a este diario que la empresa mantiene procesos constantes de mantenimiento y limpieza en sus unidades.
“Mucho de lo que se da es por la percepción que tienen los usuarios y por lo que se dice en redes sociales. Puede ser que en algunos momentos haya ocurrido algún hallazgo en carretera, pero eso no quiere decir que sea la constante”, afirmó.
El gerente, además, cuestionó la redacción alarmista de los informes del CTP sobre la flota. Afirmó que varios de los defectos señalados corresponden a fallas menores que ya fueron subsanadas.
