La Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep) declaró inadmisible la solicitud de ajuste tarifario presentada por la empresa Autotransportes Lumaca para la ruta 300, que conecta San José con Cartago y sus ramales.
La solicitud planteaba aumentar la tarifa de ¢660 a ¢1.090 por viaje, es decir, ¢430 adicionales por pasaje, un alza del 65,15%.
Según informó la entidad reguladora, “el estudio tarifario fue declarado inadmisible debido a que, como parte de la presentación de dicha solicitud, la empresa no cumplió con la totalidad de los requisitos de admisibilidad establecidos por la Junta Directiva para este tipo de estudios tarifarios”, indicó Aresep.
Como consecuencia de esta decisión, la Autoridad Reguladora ordenó el archivo del expediente. No obstante, la resolución no impide que la empresa vuelva a presentar una nueva solicitud tarifaria en el futuro.
Aresep precisó que, si Lumaca decide retomar el trámite, deberá presentar nuevamente un estudio tarifario ordinario y cumplir con todos los requisitos de admisibilidad establecidos para que la gestión pueda continuar su curso.
Quejas contra Lumaca
Solo en la ruta 300, que conecta Cartago con San José, la empresa autobusera Lumaca moviliza alrededor de 17.000 pasajeros al día.
La compañía ha enfrentado reiterados señalamientos de usuarios por las condiciones de algunas unidades, en las que se han reportado cúmulos de basura y cucarachas, así como por las largas esperas entre autobuses y los atrasos en el servicio.
Además de las quejas de los pasajeros, el Consejo de Transporte Público (CTP) detectó incumplimientos en la operación del servicio que afectan a los usuarios de la ruta.
Un informe técnico de ese órgano, adscrito al Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT), elaborado en enero del 2025 a partir de denuncias de usuarios, indicó que el cumplimiento de los horarios autorizados en la ruta 300 alcanzaba apenas un 69,32% en promedio. Además, el estudio determinó que la empresa operaba con poco más de la mitad (52,26%) de las unidades autorizadas.
El documento también señaló que, de 98 buses inspeccionados, 62 presentaban defectos físico-mecánicos, mientras que 35 se encontraban en el taller y solo una unidad no registraba observaciones.
Con base en esos hallazgos, el Consejo ordenó a la empresa subsanar las deficiencias detectadas y mejorar la operación del servicio.
Al respecto, el gerente de Lumaca, Manuel Leitón, aseguró a este diario que la empresa mantiene procesos constantes de mantenimiento y limpieza en sus unidades.
“Mucho de lo que se da es por la percepción que tienen los usuarios y por lo que se dice en redes sociales. Puede ser que en algunos momentos haya ocurrido algún hallazgo en carretera, pero eso no quiere decir que sea la constante”, afirmó.
El gerente, además, cuestionó la redacción alarmista de los informes del CTP sobre la flota. Afirmó que varios de los defectos señalados corresponden a fallas menores que ya fueron subsanadas.
