Encontrar una persona de 80 años o más es más fácil en la península de Nicoya que en muchos otros sitios de Costa Rica... y del mundo.
No en vano los cinco cantones de la península (Nicoya, Santa Cruz, Carrillo, Hojancha y Nandayure) fueron declarados como zona azul de longevidad.
Entre los muchos factores que podrían explicar este fenómeno está la conexión social, tanto familiar como de vecinos, que experimentan los adultos mayores en el lugar.
El investigador de la Universidad de Alicante, España, José Antonio Rabadán Sánchez, quien lleva décadas estudiando el envejecimiento, comparó estas dimensiones en su tesis doctoral. Él estuvo en Costa Rica para presentarlas y conversó con La Nación.
“En la península de Nicoya hay mayor integración comunitaria y redes de apoyo densas, que actúa como factor protector, generando mayores conexiones sociales y menor soledad percibida”, resumió al presentar su tesis.
El investigador acuñó el término “gerontocracia afectiva”, donde el adulto mayor tiene un don de mando familiar sin importar su edad. Tiene el control de las labores domésticas, aunque ya no tengan fuerzas para realizarlas, deciden lo que se come y otras tareas del hogar.
Las personas que superan los 80 años en la Península tienen mayor apoyo social que en otros países, con ello, la soledad es menor, apuntó.
Precisamente la soledad es vista como un factor de riesgo con alta mortalidad. Un análisis internacional publicado en la revista PLOS Medicine encontró que la letalidad de la soledad es comparable con la del fumado y el alcoholismo, y excede a la obesidad y la inactividad física.
Rabadán comenzó la exposición de su tesis con una mujer que fue encontrada en su vivienda en Torrevieja, España, cuando ya llevaba una semana de muerta.
“Es una noticia que desgraciadamente tenemos en España. Que una persona fallezca es normal, pero que nadie la extrañe y nadie se dé cuenta y lo sepamos semanas después es inadmisible”, señaló el investigador.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) destaca que la conexión social, interactuar con la familia y amigos de forma constante, reduce la inflamación, mejora la salud mental y previene muertes prematuras.
Esto es algo que la península de Nicoya pareció entender muy bien.
¿Cómo se hizo la investigación?
Luego de leer y analizar diferente literatura escrita sobre longevidad, soledad, conexión social y apoyo social, y la zona azul costarricense, Rabadán puso manos a la obra y comparó los casos de ambos países.
“Comparé dos países que han sido exitosos en cuanto a una esperanza de vida mayor”, explicó.
El investigador vio los datos demográficos de ambos lugares y viajó a diferentes lugares a entrevistar adultos mayores y a diferentes profesionales de salud. A los mayores de 65 años se les aplicaron instrumentos (tests) que validaban la soledad social y emocional.
¿Qué encontró el estudio?
Las pesquisas determinaron que la soledad emocional era muy similar en ambos lugares, pero había una gran diferencia cuando se exploraba la soledad social, relacionada con las redes que se tienen con familiares, vecinos y personas de la comunidad.
La puntuación media de satisfacción social en Costa Rica fue de 2,38, en España fue de 1,86.
Cuando se comparan las personas en soledad severa y muy severa, el 6,1% de los guanacastecos estaban en esta condición, contra el 20% en España.
Además, el apoyo social parecía crecer conforme los adultos mayores de Nicoya envejecían. La familia se hace cargo, diferentes generaciones conviven, pero el adulto mayor sigue teniendo el don de mando. En quienes no tenían familia, la comunidad los adoptaba como suyos y los cuidaba. En España se veía el caso contrario.
En Guanacaste ese apoyo social tal vez se reducía en cantidad de personas pendientes, pero la calidad del vínculo hacía que esta conexión fuera hasta seis veces mayor.
“En España, la soledad se acumula al envejecer. Cuanto más mayor se es se reporta más soledad. En Nicoya cuanto más viejo se es menos solo se está, y esto actúa como factor protector”, explicó.
“Tuvimos que parar y ver, ¿cómo es posible que al envejecer te sientas menos solo? El respeto, el cariño, el amor, la calidad del flujo de relaciones hacen que la persona nunca se sienta sola. Investigaciones internacionales han dicho que una persona que no se sienta sola puede vivir hasta siete años más“, añadió.
También hay otra diferencia, en España a mayor religiosidad, mayor soledad, en la provincia nacional ocurre lo contrario. Esto se da porque en España la fe se vive de forma íntima y personal, en Costa Rica es una vivencia social.
“Sin comunidad, la religión consuela; con comunidad, integra y protege”, dijo.
¿Qué hacer para aumentar las conexiones sociales?

Rabadán dio recomendaciones para que las familias y comunidades eviten el aislamiento social y la soledad y aumenten las conexiones.
En ellos es primordial que convivan con su familia, con personas de diferentes generaciones, pero también en convivir con vecinos y otros grupos. También es bueno compartir con personas de su misma generación en otros espacios.
Sin embargo, advirtió que la tecnología no puede ser sustituto.
“No es lo mismo recibir una visita de una hija, un hijo, de un vecino que una videollamada. No es lo mismo. No debemos caer en eso. El contacto cara a cara en un mismo espacio es necesario. Las redes sociales son un paliativo, pero pueden ser una distracción de buscar un contacto cercano”.
Vea foro de ‘La Nación’ que exploró la longevidad en Nicoya

La Nación viajó a Nicoya, donde la Municipalidad abrió las puertas para escuchar a los adultos mayores, pero también para que ellos recibieran recomendaciones para un mejor cuidado de su salud y sus finanzas.
Profesionales en derecho, pensiones, finanzas familiares, terapia física y movilidad, nutrición y geriatría dieron sus consejos para una vejez con bienestar.
El foro se realizó este viernes 29 de mayo, pero se grabó y está disponible en el canal de YouTube de La Nación. Puede verlo aquí:
Mientras tanto, Rabadán planea futuras investigaciones, que se centren en cómo se articula el acompañamiento social y familiar en la longevidad.
