
Glendale, Estados Unidos. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, describió el domingo a Charlie Kirk como “un gigante de su generación” durante un evento conmemorativo marcado por una fuerte retórica cristiana y elogios hacia el derechista asesinado, al que muchos llamaron “mártir”.
El republicano de 79 años dijo que Kirk era “sobre todo un devoto esposo, padre, hijo, cristiano y patriota”, y agregó que “fue asesinado violentamente porque habló por la libertad y la justicia. Por Dios y la patria. Por la razón y el sentido común”.
“Hace menos de dos semanas, nuestro país fue despojado de una de las figuras más brillantes de nuestra época”, declaró Trump ante la multitud.
El tributo, celebrado en un estadio de Arizona, atrajo un extraordinario nivel de atención mediática, comparado incluso por algunos medios con un funeral de Estado, para el que se ha desplegado un fuerte dispositivo de seguridad.
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Antes de Trump, miles de asistentes escucharon los discursos del secretario de Estado Marco Rubio, el secretario de Defensa Pete Hegseth y otros funcionarios.
Al salir de la Casa Blanca para volar a Arizona, el presidente aseguró que el tributo tiene como objetivo “celebrar la vida de un gran hombre”.
En el evento, se vio a Trump sentado junto al multimillonario Elon Musk, cuyo amargo alejamiento de la Casa Blanca tras su breve paso por el Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE) no se notó en tanto ambos conversaban.
“Lo perdono”
La viuda de Kirk, Erika Kirk, dijo a la audiencia en el estadio State Farm de Glendale, Arizona, que perdonaba al asesino de su esposo, en un discurso con tintes muy religiosos.
“Mi marido Charlie quería salvar a los jóvenes, como aquel que le quitó la vida”, declaró ante más de 60.000 personas.
“Este hombre, este joven, lo perdono”, dijo, con la voz ahogada por los sollozos.
Antes del amanecer, miles de personas hacían cola con la esperanza de entrar en el estadio, donde se rendiría homenaje al líder conservador, considerado un impulsor de la reelección de Trump.
Muchos de los asistentes lucía prendas con los colores rojo, blanco y azul de la bandera estadounidense o gorras con el icónico eslogan de Trump “Make America Great Again” (Hagamos a Estados Unidos Grande de Nuevo).
Kirk, de 31 años, recibió un disparo en el cuello el 10 de setiembre mientras hablaba en una universidad de Utah como parte de su popular serie de debates públicos.
Las autoridades arrestaron a un sospechoso tras 33 horas de búsqueda, y la fiscalía solicitó la pena de muerte en el caso.
El asesinato del líder conservador, fundador del grupo juvenil de derecha Turning Point USA, ha profundizado aún más las enconadas divisiones políticas en Estados Unidos.
Las autoridades afirman que el presunto tirador de 22 años citó como motivo de su crimen el “odio” que, según él, alimentaba Kirk, quien era un crítico mordaz de las personas transgénero, los musulmanes y otros.
Kirk utilizó sus millones de seguidores en redes sociales, la enorme audiencia de su pódcast y sus apariciones en universidades para impulsar a Trump entre los jóvenes y defender una ideología política nacionalista y cristiana.
Incluso antes de que el sospechoso fuera identificado o arrestado, Trump calificó a Kirk de “mártir de la verdad y la libertad” y culpó de su asesinato a la retórica de la “izquierda radical”.
