
Moscú. Rusia afirmó este viernes que cualquier nueva negociación sobre control de armas nucleares con Estados Unidos debe incluir también a otros Estados con capacidad atómica, como Francia y Reino Unido, tras el llamado de Washington a entablar conversaciones tripartitas con Moscú y Pekín.
La posición rusa fue expuesta por el embajador ante la Conferencia de Desarme en Ginebra, Gennadi Gatilov, quien señaló que Moscú estaría dispuesto, en principio, a participar en un nuevo proceso negociador solo si Londres y París forman parte de la mesa.
“Rusia, por principio, participaría en ese proceso si Reino Unido y Francia también fueran incluidos, que son aliados militares de Estados Unidos en la OTAN, que se ha declarado una alianza nuclear”, afirmó el diplomático.
Las declaraciones se producen un día después de que expirara el tratado Nuevo START, el último acuerdo vigente entre Washington y Moscú que limitaba los arsenales estratégicos de ambas potencias, poniendo fin a décadas de restricciones formales sobre el número de ojivas nucleares.
Desde el Kremlin, el portavoz presidencial Dmitri Peskov confirmó que existe coincidencia con Estados Unidos en la necesidad de actuar con “responsabilidad” tras la expiración del tratado y reconoció la disposición de ambas partes a iniciar negociaciones lo antes posible.
“Hay un consenso, del que se habló en Abu Dabi, según el cual ambas partes actuarán de forma responsable y reconocen la necesidad de entablar negociaciones sobre este asunto lo antes posible”, dijo Peskov.
La reacción rusa se dio luego de que Estados Unidos instara formalmente a abrir negociaciones tripartitas con Rusia y China para establecer nuevos límites a las armas nucleares, en un contexto en el que ya no rige ningún acuerdo bilateral entre las dos mayores potencias atómicas.
En Ginebra, el subsecretario de Estado estadounidense para el control de armas, Thomas DiNanno, defendió la necesidad de una nueva arquitectura de seguridad nuclear y cuestionó tanto el diseño como la aplicación del tratado que acaba de expirar.
“Las reiteradas violaciones de Rusia, el aumento de los arsenales en todo el mundo y las fallas en el diseño y la aplicación de Nuevo START dan a Estados Unidos un claro imperativo para pedir una nueva arquitectura que aborde las amenazas de hoy, no las de una época pasada”, afirmó.
DiNanno también dirigió críticas a China, al asegurar que su arsenal nuclear carece de límites, transparencia y mecanismos de control, y subrayó que la próxima etapa del control de armas no puede limitarse únicamente a un diálogo bilateral con Moscú.
El presidente estadounidense, Donald Trump, se pronunció en favor de negociar un tratado nuclear “nuevo y modernizado” con Rusia, en lugar de prorrogar el acuerdo que expiró, abriendo un escenario incierto sobre el futuro del control de armas estratégicas a nivel global.
