
Teherán, Irán. Los rebeldes hutíes de Yemen se sumaron este sábado a la guerra en Oriente Medio. El grupo lanzó un ataque contra Israel, el primero de estos aliados de Teherán tras un mes de conflicto que ya sacude la economía mundial.
La intervención del movimiento proiraní amenaza con perturbar la navegación por el mar Rojo. Esta ruta es la alternativa de varias monarquías petroleras del Golfo ante el bloqueo que las fuerzas iraníes mantienen en el estrecho de Ormuz.
La guerra estalló el pasado 28 de febrero, cuando ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán acabaron con la vida del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei. Desde entonces, el conflicto se propagó por la región y golpea las finanzas globales, debido a los problemas de suministro y el encarecimiento del petróleo y el gas.
En una declaración en video difundida en la red social X, un portavoz de los hutíes afirmó que el movimiento ejecutó su “primera operación” contra Israel. Detalló que dispararon misiles balísticos hacia objetivos militares sensibles.
El grupo, componente clave del llamado “eje de la resistencia” (movimientos armados afines a Teherán), había amenazado en la víspera con sumarse a las hostilidades.
Horas antes de la reivindicación, el ejército israelí informó sobre la interceptación de un ataque procedente de Yemen. De momento, las autoridades no reportan víctimas ni daños en Israel.
El mar Rojo: un punto clave
Durante la guerra entre Israel y Hamás en Gaza (2023-2025), estos insurgentes realizaron numerosos ataques contra Israel y buques comerciales en el mar Rojo y el golfo de Adén. No obstante, habían permanecido al margen de este nuevo conflicto hasta hoy.
El mar Rojo es ahora un punto crítico. Arabia Saudita redirigió buena parte de sus exportaciones de crudo hacia el puerto de Yanbu para evitar el estrecho de Ormuz. Irán controla de facto el tránsito por ese paso hacia el golfo Pérsico, por donde circulaba una quinta parte del comercio global de hidrocarburos.
Las fuerzas iraníes también han atacado intereses estadounidenses e infraestructuras energéticas de países vecinos, lo que altera los mercados. Este sábado, el ejército de Irán se atribuyó un ataque contra un buque logístico de Estados Unidos cerca del puerto omaní de Salalah, en el mar Arábigo; el incidente dejó un herido.
Asimismo, se registraron ataques contra los aeropuertos de Kuwait y de Erbil, en el Kurdistán iraquí, además de lanzamientos de misiles y drones contra una zona industrial en los Emiratos Árabes Unidos. En Jerusalén, periodistas de la agencia AFP escucharon dos explosiones luego de que el ejército detectara proyectiles provenientes de Irán.
Maniobras diplomáticas
Aunque el conflicto no cede, Estados Unidos insiste en que el desenlace está cerca. El presidente Donald Trump afirma que sus fuerzas ya desmantelaron el aparato militar iraní.
Steve Witkoff, enviado especial de Trump, expresó el viernes su confianza en que Irán acepte negociar con Washington “esta semana”. “Al menos, eso esperamos”, declaró en un foro empresarial en Miami. Washington aguarda la respuesta de Teherán a un plan de paz de 15 puntos que, según Witkoff, “podría resolverlo todo”.
Pakistán, que actúa como intermediario, recibirá el domingo y lunes en Islamabad a los ministros de Exteriores de Arabia Saudita, Turquía y Egipto para abordar la crisis.
Antes del encuentro, el primer ministro pakistaní, Shehbaz Sharif, conversó con el presidente iraní, Masud Pezeshkian, quien alabó sus gestiones para “detener la agresión contra la República Islámica”.
Por su parte, el ministro alemán de Relaciones Exteriores, Johann Wadephul, afirmó que ambos bandos contemplan un encuentro directo en Pakistán próximamente, aunque no reveló su fuente.
Mientras Washington busca una salida política, Israel continúa los ataques contra instalaciones sensibles para Teherán. Tras bombardear plantas nucleares y una siderúrgica el viernes, el gobierno israelí anunció hoy una nueva ola de ofensivas contra la capital.
Este sábado se oyeron decenas de explosiones violentas al amanecer y observó columnas de humo negro al este de Teherán. Los bombardeos de la víspera paralizaron la producción en una de las principales acerías del suroeste del país, según informó la compañía Khuzestan Steel.
Los Guardianes de la Revolución advirtieron que responderán a cualquier daño económico con ataques a instalaciones industriales en toda la región. El cuerpo militar ya había lanzado amenazas similares contra bases estadounidenses y hoteles que alojan a sus tropas.
En tanto, medios estadounidenses informaron que al menos 12 soldados de ese país resultaron heridos la madrugada del sábado —dos de gravedad— tras un ataque iraní contra una base aérea en Arabia Saudita.
