Política

Reino Unido dice adiós a la Unión Europea y opta por nuevo rumbo

Este viernes, a las 5 p. m. (hora de Costa Rica), se desvinculó del bloque comunitario; nunca antes un país lo había hecho

Bruselas. El Reino Unido salió oficialmente este viernes de la Unión Europea, un momento histórico durante mucho tiempo incierto y que, con júbilo para unos y tristeza para otros, abre la página de un nuevo futuro en solitario.

Como si fuera una metáfora de lo que algunos consideran 47 años de preponderancia europea, el brexit entró en vigor en el último segundo del día... en la Europa continental, las 23 horas para los británicos (5 p. m. hora de Costa Rica).

Buena parte del país estalló en gritos de júbilo, aplausos, fuegos artificiales, globos y purpurina al aire, besos y canciones.

"Esto no es un final sino un comienzo", dijo el primer ministro Boris Johnson en un mensaje a la nación.

"Sé que podemos convertir esta oportunidad en un éxito impresionante", agregó el hombre que, poniendo fin a años de crisis política que acabó con la carrera de sus dos predecesores, David Cameron y Theresa May, se apuntó una enorme victoria personal.

Un reloj proyectado en la fachada de Downing Street marcó la cuenta atrás hasta el momento en que, por primera vez en su historia, la UE perdió un miembro y ganó un poderoso competidor a sus puertas.

"Queremos que este sea el comienzo de una nueva era de cooperación cordial", aseguró Johnson, quien organizó una recepción en su residencia oficial con vino espumoso británico y pequeños bocados de gastromonía puramente inglesa.

En Bruselas, se arrió la bandera británica que ondeaba frente al Consejo Europeo.

Estados Unidos fue el primer país en reaccionar. “Me complace que el Reino Unido y la UE hayan acordado un acuerdo”, tuiteó el secretario de Estado, Mike Pompeo, al tiempo que aseguró que cultivarán su “relación fuerte, productiva y próspera con el Reino Unido”.

Festejo en Londres

Una marea humana celebró una gran fiesta frente al Parlamento de Westminster, que durante tres años fue escenario de acalorados debates sobre la cuestión más importante y divisiva en la historia reciente del país.

"¡Lo hicimos!", gritó ante la multitud enardecida el político eurófobo Nigel Farage.

“Ha sido totalmente increíble, la atmósfera ha sido muy animada y optimista”, expresó Karen Ollerton, una jubilada de 65 años.

“Somos una nación soberana”, se congratuló John Moss, de 44 años, director de una empresa de contratación.

Pero, a pocos metros, los detractores del brexit, entre ellos jóvenes que no votaron en el referéendo del 2016 y ahora ven su futuro truncado, vertieron sus lágrimas.

"Siento pena, tristeza. Es muy, muy terrible que esto esté sucediendo", dijo Katrina Graham, de 31 años.

Mucho ha llovido desde que el 52% de los británicos votó por abandonar la UE pero, según una encuesta publicada esta semana, solo un 30% de los proeuropeos completó el "duelo" psicológico de esta ruptura. La canción más descargada esta semana en el Reino Unido fue el himno europeo.

El momento se vivió especialmente mal en Escocia, nación semiautónoma que votó muy mayoritariamente contra el brexit.

“Esta tristeza está llena de ira”, afirmó su primera ministra, Nicola Sturgeon, quien prometió “hacer todo lo posible” para lograr un nuevo referendo de independencia.

"Para Escocia, la única forma de volver a la UE es recuperar nuestra soberanía", sentenció Joanna Cherry en una manifestación en Edimburgo.

También en Irlanda del Norte, donde se teme que el brexit desestabilice la frágil paz que puso fin a tres décadas de sangriento conflicto, los eurófilos levantaron en Belfast una gran pancarta que decía: “Esta isla rechaza el brexit”.

Matrimonio tormentoso

El Reino Unido entró en la Comunidad Económica Europea -antecesora de la UE- en 1973, tras sufrir dos vetos de Francia, en 1963 y 1967, preocupada porque fuese un “caballo de Troya” de Estados Unidos.

Pero la relación entre Londres y Bruselas fue siempre complicada: los británicos no adoptaron la moneda única ni la libre circulación de personas, pidieron pagar menos al presupuesto europeo y siempre se opusieron a la integración política.

Pese a todo, el resultado del referendo sorprendió y muchos lo explicaron como una reacción desesperada de los olvidados por la globalización, que querían así hacer oír su voz.

El brexit estaba previsto para el 29 de marzo de 2019. Pero la pugna en el Parlamento entre sus partidarios y sus detractores llevó a más de tres años de bloqueo político, roto por fin por Johnson cuando obtuvo una aplastante mayoría en las elecciones legislativas de diciembre capitalizando el hartazgo de los británicos con una situación que se eternizaba.

Retomando un término que definía la política exterior británica en el siglo XIX, cuando se mantenía al margen del continente europeo, la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen, advirtió de los riesgos de este “espléndido aislamiento”, e insistió en que la fuerza radica en la “unión”.

Lo que viene

A partir de ahora, Johnson tendrá por delante la difícil misión de negociar un acuerdo comercial con la UE, pero también con Estados Unidos, su gran baza para reemplazar a su principal socio comercial.

“Soy optimista porque había cosas que el Reino Unido tenía que hacer como miembro de la UE” y “ahora podrán hacerlas de forma diferente”, afirmó el secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo, quien habló de los “enormes beneficios” para ambas naciones.

La difícil relación entre Reino Unido y la UE

En los 47 años de membrecía en la Unión Europea (UE), la convivencia entre Londres y Bruselas estuvo salpicada de desencuentros.

1.° de enero de 1973

El Reino Unido entra en la Comunidad Económica Europea (CEE, al mismo tiempo que Irlanda y Dinamarca. En junio, en un referendo, 67% de los británicos ratificó la afiliación.

30 de noviembre de 1975

La primera ministra Margaret Thatcher solicita una reducción de la participación británica en el presupuesto europeo.

20 de setiembre de 1988

En un discurso en Brujas, Bélgica, Margaret Thatcher se opone a cualquier evolución de la construcción europea hacia una entidad federal.

7 de febrero de 1992

Firma del Tratado de Maastricht. El Reino Unido se beneficia de una cláusula de exención (opt-out) que le permite no incorporarse a la moneda común.

23 de junio de 2016

En un referendo, los británicos votan 51,9% a favor de que el Reino Unido abandone la UE. El primer ministro David Cameron, partidario de la permanencia en la UE, renuncia.

29 de marzo del 2017

El Reino Unido activa el artículo 50 del Tratado de Lisboa e inicia oficialmente el proceso del brexit. Debe durar dos años y terminar en teoría el 29 de marzo del 2019.

15 de enero de 2019

Los diputados británicos votan contra el acuerdo de brexit, el primero de una serie de tres rechazos. La UE acepta postergar la salida británica hasta el 31 de octubre.

17 de octubre del 2019

El primer ministro conservador Boris Johnson se ve obligado a pedir a Bruselas un nuevo aplazamiento del brexit, fijado esta vez para el 31 de enero del 2020.

8 de enero del 2020

El Parlamento británico, con amplia mayoría conservadora, aprueba el acuerdo de salida del país de la Unión Europea.

31 de enero del 2020

Entra en vigencia el 'brexit'. Está previsto un periodo de transición hasta el 31 de diciembre de 2020, que puede ser ampliado, para permitir que ambas partes definan su nueva relación.

FUENTE: Agence France-Presse (AFP)    || INFOGRAFÍA / LA NACIÓN.

Pero las negociaciones no serán fáciles: Washington presionará para que Londres sea más laxo en materia de salud o medioambiental, mientras que Bruselas -temerosa de una competencia desleal- pedirá que se respeten estándares laborales y ecológicos.

El presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, aseguró que Europa será "muy firme" en estas negociaciones" y "no aceptará" posibles políticas desleales.

Sin embargo, no lograr un acuerdo comercial a tiempo representaría una “amenaza existencial” para la economía de la vecina Irlanda, advirtió su primer ministro, Leo Varadkar.

El brexit es “un fracaso y una lección para todos”, consideró el presidente francés, Emmanuel Macron, mientras que para la canciller alemana, Ángela Merkel, este 31 de enero marca una verdadera “ruptura” para Europa.

LE RECOMENDAMOS

En beneficio de la transparencia y para evitar distorsiones del debate público por medios informáticos o aprovechando el anonimato, la sección de comentarios está reservada para nuestros suscriptores para comentar sobre el contenido de los artículos, no sobre los autores. El nombre completo y número de cédula del suscriptor aparecerá automáticamente con el comentario.