AFP. 16 octubre
El presidente Vladimir Putin participó este viernes 16 de octubre del 2020, por videoconferencia, en una reunión del Consejo de Seguridad ruso en Moscú. AFP
El presidente Vladimir Putin participó este viernes 16 de octubre del 2020, por videoconferencia, en una reunión del Consejo de Seguridad ruso en Moscú. AFP

Moscú. El presidente ruso, Vladimir Putin, apostó este viernes por una prolongación de un año “sin condiciones” del tratado de desarme nuclear ruso-estadounidense New Start, tres días después de una propuesta de Estados Unidos que Moscú considera inaceptable.

Este gran acuerdo bilateral que rige una parte de los arsenales de los dos adversarios geopolíticos expira a inicios del 2021.

Negociado en la época de los presidentes Barak Obama y Dmitri Medvédev, su desaparición hace temer el resurgimiento de una carrera armamentista y un desmoronamiento de las relaciones entre los dos gigantes en un sector altamente delicado.

Durante una reunión de su Consejo de Seguridad, Putin propuso "prolongar el acuerdo actual sin condición durante al menos un año a fin de tener la posibilidad de celebrar negociaciones intensivas" sobre un tratado que lo sustituya.

Esto postergaría la validez del acuerdo hasta febrero del 2022, cuando las negociaciones no han tenido éxito hasta ahora y las elecciones presidenciales estadounidense del 3 de noviembre podrían reorganizar las cartas.

De inmediato, Estados Unidos rechazó por “inaceptable” la propuesta.

“La respuesta del presidente Putin hoy (viernes) de extender el Nuevo Start sin congelar las ojivas nucleares no es aceptable”, manifestó Robert O’Brien, consejero de Seguridad Nacional de la Casa Blanca.

O’Brien señaló que Estados Unidos ya había propuesto una extensión de un año para dar tiempo a negociar más allá del vencimiento del tratado en febrero, asumiendo que las dos potencias nucleares más grandes suspenderían en el ínterin las ojivas.

“Esto habría sido una victoria para ambas partes, y creímos que los rusos estaban dispuestos a aceptar esta propuesta cuando me reuní con mi homólogo en Ginebra”, resaltó en un comunicado en Twitter.

“Estados Unidos se toma en serio el control de armas que mantendrá seguro al mundo entero. Esperamos que Rusia revalúe su posición antes de que se produzca una costosa carrera armamentista”, expresó.

El tratado bilateral New Start, concertado en el 2010, mantiene los arsenales de los dos países muy por debajo de su nivel de la Guerra Fría: limita a 700 el número de lanzadores nucleares estratégicos desplegados, y a 1.550 el número de ojivas nucleares.

Según el último informe del Instituto Internacional de Estocolmo para la Investigación de la Paz (Sipri), Rusia y Estados Unidos aún poseen más del 90% de las armas nucleares del mundo.

Desde hace meses, Washington y Moscú negocian intensamente para encontrar un terreno de entendimiento.

Pero ante la falta de progreso, y acercándose el fin del actual mandato del presidente Donald Trump, el negociador estadounidense Marshall Billingslea propuso el martes a Moscú prorrogar el tratado “por un tiempo”, a condición de que Rusia acepte “congelar” su arsenal nuclear.

Tal congelación fue considerada de inmediato "inaceptable" por el negociador ruso, el viceministro de Asuntos Exteriores Serguéi Riabkov, pues para Moscú el acuerdo debe ser prolongado sin condiciones.

Durante la reunión con Putin, el jefe de la diplomacia rusa, Serguéi Lavrov, se manifestó incluso a favor de la prórroga simple y pura del acuerdo actual por cinco años.

Estira y encoge

No obstante, está dispuesto a negociar un nuevo documento, y afirma haber transmitido propuestas concretas a Washington.

El viernes, Putin afirmó que sería “muy lamentable” que el tratado llegara a su fin sin ser reemplazado, y acogió con satisfacción un acuerdo que, en su opinión, había permitido “limitar la carrera de armamentos”.

Sobre todo que el presidente Trump ya renegó del tratado INF sobre misiles terrestres de mediano alcance, y del tratado Cielos Abiertos (Open Skies), destinados a verificar los movimientos militares y las medidas de control de armamentos de los países firmantes.

En cuando al New Start, Estados Unidos insiste, hasta ahora sin éxito, en que el tratado que lo reemplace incluya también a China.

Y quiere que el documento trate también de las armas nucleares tácticas, así como de los nuevos tipos de armamento que Rusia se ufana de haber desarrollado.

"Está claro que tenemos nuevos sistemas de armamento que los estadounidenses no tienen, al menos por el momento. Pero nos nos negamos a discutir este aspecto de la cuestión", añadió Putin.

Rusia ha desarrollado estos últimos años una nueva generación de armas, entre ellas misiles presentados por el presidente ruso como “invencibles” porque son hipersónicos, en un contexto de crecientes tensiones con Washington.

Para el experto militar ruso Vassili Kachine, los estadounidenses proponen “un acuerdo radicalmente diferente” del New Start, que tal como está es inaceptable para Rusia.

Por lo tanto, una prórroga de un año del acuerdo sería la “variante ideal”, consideró.

“Es una oportunidad de salvar el acuerdo” antes de unas elecciones presidenciales estadounidenses inciertas, estimó.