Agencia AFP. 5 julio
Un hombre era trasladado a una ambulancia-el sábado 30 de junio del 2018- en las afueras de un barrio residencial en Amesbury, sur de Inglaterra. Él y una mujer se contaminaron con el agente químico Novichok.
Un hombre era trasladado a una ambulancia-el sábado 30 de junio del 2018- en las afueras de un barrio residencial en Amesbury, sur de Inglaterra. Él y una mujer se contaminaron con el agente químico Novichok.

Salisbury, Reino Unido. Londres pidió explicaciones este jueves a Rusia, tras el envenenamiento de una pareja de británicos, expuestos al Novichok, el mismo agente nervioso que se usó hace cuatro meses contra un exespía ruso y su hija, lo que generó preocupación entre la población local.

“Ha llegado el momento de que el Estado ruso dé un paso adelante y explique exactamente qué pasó”, dijo el ministro de Interior británico, Savid Javid, tras una reunión de emergencia del Gobierno sobre este nuevo caso.

“Es totalmente inaceptable que nuestros ciudadanos sean blancos deliberados o accidentales o que se vierta veneno en nuestras calles, nuestros parques y nuestras ciudades”, añadió.

Reino Unido alertó a la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ), según un portavoz de Downing Street.

Las dos víctimas, un hombre de 45 años y una mujer de 44, ingresaron el sábado en estado crítico en un hospital de Amesbury, una pequeña localidad del sureste de Inglaterra, situada a una docena de kilómetros de Salisbury, donde el exagente ruso Serguéi Skripal y su hija Yulia fueron envenenados en marzo con Novichok, un agente neurotóxico de concepción soviética.

Policía británica investiga dos casos por envenenamiento químico

En aquella ocasión, Londres señaló directamente a Rusia, que negó cualquier tipo de implicación, lo que generó una grave crisis diplomática entre Moscú y Occidente.

Los Skripal fueron dados de alta tras varias semanas de intenso tratamiento médico.

Moscú se defendió este jueves y aseguró no tener “informaciones sobre la sustancia utilizada”.

El Kremlin dijo estar “muy preocupado” por “el uso repetido de tales sustancias en Europa”.

“Llamamos a las fuerzas de seguridad británicas a que no cedan a los sucios juegos políticos comenzados por algunas fuerzas en Londres”, declaró Maria Zajarova, portavoz de la diplomacia rusa. “El gobierno de Theresa May y sus representantes tendrán que pedir perdón”, añadió.

¿Cómo se contaminaron?

La Policía intentaba determinar este jueves cómo pudo estar expuesta la pareja de británicos al mismo agente nervioso que el empleado contra los Skripal.

“Tras las nuevas pruebas llevadas a cabo con muestras de los pacientes, ahora sabemos que estuvieron expuestos al agente nervioso tras manipular un objeto contaminado”, indicó la Policía este jueves en un comunicado.

“Son los científicos los que tienen que determinar si vienen del mismo lote”, había resaltado previamente el jefe de los servicios contraterroristas, Neil Basu, para quien “ninguna prueba” sugiere que estas nuevas víctimas “fueran un blanco”.

La primera ministra británica, Theresa May, aseguró que la Policía “removerá cielo y tierra” para aclarar este nuevo caso de envenenamiento, que calificó de “extremadamente preocupante”.

“Es totalmente inaceptable que nuestros ciudadanos sean blancos deliberados o accidentales o que se vierta veneno en nuestras calles, nuestros parques y nuestras ciudades”. Savid Javid, ministro del Interior

Sam Hobson, un amigo de la pareja, quien identificó a esta como Charlie Rowley y Dawn Sturgess, afirmó que habían pasado la jornada del viernes en Salisbury y se encontraron mal un día después.

“Debieron de tocar algo que estaba contaminado”, manifestó.

También puntualizó que Charlie Rowley vivía desde hacía unos meses en Muggleton Road, en Amesbury, en la habitación en la que fue hallada la pareja, en tanto que Dawn Sturgess se alojaba en un albergue para personas sin techo de Salisbury.

Un oficial de la Policía custodiaba -este jueves 5 de julio del 2018- un sector acordonado en Amesbury, cerca de la ciudad inglesa de Salisbury, donde se investiga el caso de dos envenenamientos con un agente químico.
Un oficial de la Policía custodiaba -este jueves 5 de julio del 2018- un sector acordonado en Amesbury, cerca de la ciudad inglesa de Salisbury, donde se investiga el caso de dos envenenamientos con un agente químico.

La Policía cerró al público varios de los lugares frecuentados por las víctimas el viernes y el sábado, incluidos una farmacia, un centro bautista y un parque de Salisbury. El albergue para personas sin techo fue evacuado.

“Estamos todos muy preocupados [...] ¿Era algo procedente de aquí?”, se preguntaba un residente que no quiso dar su nombre.

Frente al pánico que amenaza con invadir a la población, el gobierno quiso ser tranquilizador. Salisbury “sigue abierto al comercio. El gobierno seguirá proporcionando todo el apoyo a la comunidad local”, aseguró Theresa May.

La agencia pública de salud, Public Health England (PHE), aseguró que “no hay riesgo inmediato para la salud”, pero aconsejó, “por precaución”, a las personas que estuvieron en los mismos lugares que las víctimas que laven su ropa.

También recomendó a la gente “estar atenta cuando recojan objetos desconocidos o peligrosos como agujas o jeringuillas”.