AFP . 22 diciembre, 2018
El Capitolio se ve en la primera mañana de un cierre parcial del gobierno, ya que los legisladores demócratas y republicanos están en un enfrentamiento con el presidente Donald Trump sobre el gasto para su muro fronterizo, en Washington, el sábado 22 de diciembre de 2018. (Foto AP / J. Scott Applewhite)
El Capitolio se ve en la primera mañana de un cierre parcial del gobierno, ya que los legisladores demócratas y republicanos están en un enfrentamiento con el presidente Donald Trump sobre el gasto para su muro fronterizo, en Washington, el sábado 22 de diciembre de 2018. (Foto AP / J. Scott Applewhite)

Washington. El gobierno de Estados Unidos entró este sábado en una parálisis parcial a falta de un acuerdo entre el Congreso y la Casa Blanca sobre el financiamiento del muro en la frontera con México que el presidente Donald Trump quiere levantar para frenar la inmigración.

Desde las primeras horas de este sábado, algunas agencias del gobierno federal debieron cerrar y cientos de miles de empleados se verán obligados a estar en licencia sin goce de sueldo, mientras que otros tendrán que trabajar sin paga.

Para evitar el temido shutdown, era necesario que las dos cámaras del Congreso y la Casa Blanca llegaran a un pacto, pero pese a los esfuerzos no se allanó un acuerdo sobre el muro, una de las principales promesas de campaña de Trump y para el cual precisa unos $5.000 millones.

Casi el 75% del gobierno, incluyendo las fuerzas armadas y el departamento de Salud, están totalmente financiadas, por lo que funcionarán normalmente. El bloqueo alcanza al restante 25% de los organismos federales, lo que podría afectar hasta 800.000 empleados.

Si bien los servicios de seguridad se mantendrán operativos, los efectos de la pugna presupuestal y la incertidumbre que genera desataron vientos de caos en Washington, todavía estremecida por la renuncia del secretario de Defensa, Jim Mattis.

Wall Street cerró su peor semana en 10 años y sufrió fuertes perdidas el viernes.

La mayoría de los empleados de la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA, por sus siglas en inglés) deberán permanecer en sus casas. Lo mismo tendrán que hacer quienes trabajan en el Departamento de Comercio y muchos funcionarios del Departamento de Seguridad Interior (DHS).

Los parques nacionales abrirán al público, pero la mayoría del personal no podrá trabajar.

La incertidumbre sobre la duración de esta parálisis parcial es grande, ya que las dos posiciones parecen irreconciliables.

El ‘icónico’ muro

Trump ha convertido la lucha contra la inmigración ilegal en su caballo de batalla y la construcción del muro sería una realización tangible de una de sus promesas de campaña.

El viernes, el presidente norteamericano defendió los méritos de levantar un muro en la frontera con México.

Además, dijo estar listo para una parálisis presupuestaria, mientras persigue el objetivo de obtener fondos para el muro, que ha sido el hilo conductor de su política migratoria.

En octubre, una caravana de migrantes hondureños que salió de San Pedro Sula con destino a Estados Unidos, tuvo gran repercusión mediática y captó la atención de Trump, quien atizó la campaña para las elecciones de mitad de mandato al denunciar una “invasión”.

Para Trump, el muro frenará a los migrantes que desean ingresar a Estados Unidos.

Tras el cierre de la sesión en el Congreso, Trump siguió defendiendo su postura de una mayor seguridad en la frontera. Lo hizo con un video en Twitter que mostraba imágenes de una de las caravanas de migrantes.

"Esperemos que el bloqueo no dure mucho", dijo, instando a los demócratas a ceder.

A falta de dinero de las arcas federales para el muro, Brian Kolfage, un veterano de la guerra en Irak, lanzó un “crowdfunding” o microfinanciación colectiva, que el viernes sumaba más de $11 millones, cinco días después de su lanzamiento.

El jueves, Trump había advertido que no iba a promulgar un proyecto de acuerdo a corto plazo que permitía extender el financiamiento del gobierno hasta el 8 de febrero, si este no incluía suficientes fondos para el control de las fronteras.

La oposición demócrata se niega categóricamente a considerar la idea.

"El presidente Trump hizo una rabieta y convenció a los republicanos de la Cámara de empujar a nuestro país a un destructivo 'Trump shutdown'", dijeron los líderes demócratas en el Congreso, Chuck Schumer y Nancy Pelosi, en un comunicado conjunto.

“El presidente Trump quería un cierre del gobierno y ahora lo tiene. Después de rechazar una oferta bipartidista de $1.600 millones para la seguridad fronteriza que fue aprobada por el Comité de Asignaciones del Senado, el presidente prefiere mantener al gobierno federal de los Estados Unidos como rehén”, dijo de su lado el senador Bob Menéndez.

Mientras tanto, David Cox, presidente de la Federación estadounidense de empleados gubernamentales, afirmó en un comunicado que “el fallo en el financiamiento de las operaciones gubernamentales es penoso, inaceptable” y que representa “un incumplimiento de los deberes del Congreso y el presidente”.

Trump anunció que aplazará sus vacaciones en Florida, para seguir las negociaciones.

El cierre se produce en vísperas de Navidad y en momentos en que muchas oficinas están haciendo los balances de final de año.