AFP. 31 julio
Estudiantes universitarios se manifestaron contra el mandatario nicaragüense Daniel Ortega y su esposa, la vicepresidenta, Rosario Murillo, en Managua, Nicaragua, el 31 de julio del 2018. Foto: AFP
Estudiantes universitarios se manifestaron contra el mandatario nicaragüense Daniel Ortega y su esposa, la vicepresidenta, Rosario Murillo, en Managua, Nicaragua, el 31 de julio del 2018. Foto: AFP

Managua. El gobierno de Nicaragua ha emprendido una fuerte persecución contra los sectores que participan en las protestas mediante capturas, desapariciones y quema de propiedades, mientras vende la “falsa” imagen de normalidad en el país, denunció este martes un movimiento opositor.

"Básicamente hay amenazas, capturas, desapariciones, saqueos y quemas de casas de opositores", declaró el exdiputado José Pallais, dirigente del opositor Frente Amplio por la Democracia (FAD).

La intención del gobierno es "extinguir todas las voces críticas, hacerlos desaparecer", señaló Pallais, quien dijo que varios opositores han sido capturados, las casas de al menos tres fueron saqueadas y dos fueron quemadas, en medio de la represión a las protestas.

El FAD rechazó "estas nuevas formas de represión, intimidación y persecución", en un comunicado leído en conferencia de prensa por su coordinadora, Violeta Granera.

"Esto ha incrementado la cifra de desaparecidos, así como de prisioneros de conciencia que enfrentan, en procesos ilegales, cargos de terrorismo formulados por la Fiscalía, después de haber sido detenidos arbitrariamente y llevados a cárceles clandestinas", agregó.

Cerca de 60 personas han sido encausadas judicialmente en los últimos días como "terroristas" por participar en las protestas contra el gobierno, entre ellos los dirigentes campesinos Medardo Mairena y Pedro Mena, según los opositores.

El presidente Daniel Ortega dijo el martes en una entrevista con CNN que Nicaragua está volviendo a la normalidad después de más de tres meses de protestas, que han dejado 195 muertos según el gobierno y más de 300 según los grupos de derechos humanos.

"Lejos de esa falsa imagen de paz", además de los muertos hay más de 2.800 heridos y cerca de 600 desaparecidos, sostuvo el FAD.

Por su lado, la Fiscalía dijo el lunes que investiga a 10 opositores por apoyar las protestas, entre ellos a los líderes estudiantiles Lesther Alemán, Víctor Cuadra y Jorge Solís, miembros de la opositora Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia que participa en un diálogo con el gobierno.

En tanto, la dirigente de la derecha liberal Kitty Monterrey y seis dirigentes de la disidencia sandinista, entre ellos la exguerrillera Dora María Téllez y el exdiputado y exvicecanciller Víctor Hugo Tinoco, denunciaron haber sido amenazados.

Esto es "parte de la estrategia de represión gubernamental", reclamó Monterrey en rueda de prensa.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) dijo la semana pasada que Nicaragua vive una tercera fase de represión que se traduce "en un proceso intenso de criminalización de los manifestantes".

Los partidarios del opositor zimbabuense, Nelson Chamisa, sostienen carteles de campaña mientras se reúnen frente a la sede de la Alianza del MDC, en Harare.