
Washington, Estados Unidos. Estados Unidos lleva gastados $25.000 millones en la guerra con Irán desde que comenzó el 28 de febrero, según declaró el miércoles un alto cargo del Pentágono.
“Gastamos unos $25.000 millones en la Operación Furia Épica”, explicó a los legisladores el contralor en funciones del Pentágono, Jules Hurst, refiriéndose al conflicto con el nombre elegido por Estados Unidos para las operaciones. Agregó que la mayor parte de ese monto “es en municiones”.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, declaró posteriormente en la misma sesión del Congreso que la cifra de gasto estimada era inferior a $25.000 millones.
El jefe del Pentágono rechazó las preguntas sobre el costo de la guerra y afirmó: “La pregunta que yo plantearía a esta comisión es ¿qué precio tiene garantizar que Irán nunca consiga un arma nuclear?”.
Estados Unidos e Israel lanzaron el 28 de febrero una campaña aérea a gran escala contra el ejército y los dirigentes iraníes.

Jefe del Pentágono se enfrenta a legisladores demócratas
El secretario de Defensa Hegseth chocó el miércoles repetidamente con legisladores demócratas durante su primera comparecencia en el Congreso por la guerra con Irán lanzada por Donald Trump hace más de dos meses.
Al presentarse ante la Comisión de Servicios Armados de la Cámara de Representantes, Hegseth adoptó rápidamente un tono combativo. Afirmó al comienzo de la sesión que el principal desafío “las palabras derrotistas de los demócratas del Congreso y de algunos republicanos”.
El representante Adam Smith, el demócrata de más alto rango del comité, apuntó a las repercusiones regionales de la guerra y a su costo tanto para las tropas estadounidenses como para los civiles, señalando que quería respuestas sobre hacia dónde se dirige el conflicto y “el plan para alcanzar nuestros objetivos”.
Posteriormente preguntó a Hegseth cómo se podía convertir la “acción cinética, letal” de la guerra en una mejora respecto al programa nuclear de Irán, que Washington busca eliminar.
Hegseth arremetió contra el acuerdo nuclear con Irán, al que calificó de “muy malo” y que Trump desechó durante su primer mandato.

El representante John Garamendi, otro demócrata, acusó a Hegseth de “mentir al pueblo estadounidense sobre esta guerra desde el primer día” y describió lo que está ocurriendo en Oriente Medio como una “calamidad geopolítica, un error estratégico que ha derivado en una crisis económica mundial”.
“Durante los 60 días de la guerra de Trump con Irán, se han gastado municiones críticas a un ritmo alarmante, reduciendo los niveles de existencias por debajo de lo que se considera necesario para mantener a raya a China”, dijo Garamendi, quien describió la guerra como “atolladero”.
Hegseth respondió que calificar la guerra como “atolladero” es “entregarles propaganda a nuestros enemigos”.
Trump aún no ha presentado públicamente un plan para poner fin a la guerra que lanzó junto a Israel el 28 de febrero y que llevó a Irán a cerrar el estrecho de Ormuz, lo que ha disparado los precios del petróleo.
El presidente prorrogó indefinidamente lo que empezó como un alto el fuego de dos semanas, pero las negociaciones aún no han producido avances.
Este mes, los demócratas de la Cámara presentaron seis procedimientos de juicio político contra Hegseth, aunque no tienen chances reales de prosperar. Lo acusan de “delitos y faltas graves”, entre ellos librar la guerra contra Irán sin la aprobación del Congreso.
