Ciudad de Panamá. Los ministros de Medio Ambiente de América Latina y el Caribe están buscando llegar a un acuerdo este jueves en Panamá sobre seis temas que serán presentados en la conferencia COP28 sobre cambio climático en Dubái.
Este encuentro ministerial se enmarca dentro de la “Semana del Clima de América Latina y el Caribe”, que reúne a alrededor de 3.000 delegados de gobiernos locales y nacionales, pueblos indígenas, sociedad civil y sector privado. Los debates se centran en la transición hacia energías renovables.
“Las decisiones que tomemos, incluyendo las que se adopten en este foro, tendrán un impacto significativo en el futuro”, declaró el ministro de Ambiente de Ecuador, José Antonio Dávalos, durante un foro paralelo a las discusiones a puertas cerradas con sus homólogos.
La ministra chilena, Maisa Rojas, expresó en el foro: “Esperamos que podamos mantener una conversación productiva y provechosa que nos permita tener una visión común de nuestra región para abordar los desafíos”.
Seis decisiones
Después de meses de negociaciones, los ministros tienen las últimas horas para acordar seis “decisiones” que serán presentadas en la COP28. Además, deben emitir una “declaración política” conjunta.
“Esperamos que hoy los países aprueben las seis decisiones”, señaló el director regional para América Latina y el Caribe del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), Juan Bello.
Las decisiones abordan temas relacionados con el cambio climático, biodiversidad, contaminación, género y ambiente, educación ambiental y consumo y producción sostenible. Bello agregó: “Cada una de esas decisiones tendrá su propio plan de trabajo y plan de acción, en los cuales participarán todos los países de la región”.
“Los países de la región están haciendo esfuerzos para encontrar puntos en común... La búsqueda de posiciones comunes es fundamental, ya que la región de América Latina y el Caribe no siempre llega a los espacios globales con posiciones concertadas”, añadió.

Manejo de la tierra
Según un informe presentado este miércoles en el cónclave de Panamá, los países latinoamericanos están avanzando con éxito en la transición hacia energías renovables, especialmente eólicas y solares. Sin embargo, se advierte que estos avances serán insuficientes para frenar el calentamiento global, por lo que es necesario redoblar los esfuerzos para prevenir la degradación de la tierra, según una funcionaria de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Andrea Meza, secretaria ejecutiva adjunta de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación, afirmó: “La tierra y su manejo, protección y restauración son fundamentales para alcanzar los objetivos climáticos y detener la pérdida de biodiversidad. Estamos perdiendo globalmente 100.000 millones de hectáreas de tierra saludable, lo cual es esencial para la producción de alimentos de calidad y la seguridad hídrica. Por lo tanto, la transición energética no será suficiente para alcanzar los objetivos; también debemos cambiar la forma en que gestionamos nuestras tierras”.
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“Escuchar todas las voces”
La ministra de Ambiente de Perú, Albina Ruíz, subrayó que la “acción climática” debe abarcar “los aspectos ambientales, sociales y económicos”, y debe incluir “a todas las voces, especialmente a las de los jóvenes y las mujeres”.
Además, mencionó que su país está trabajando en la creación de un fondo climático en beneficio de las mujeres indígenas, lo que permitirá fortalecer las capacidades de cerca de tres millones de mujeres indígenas.
La COP28 se llevará a cabo desde el 30 de noviembre hasta el 12 de diciembre en Dubái, Emiratos Árabes Unidos, y abordará asuntos como la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, la eliminación progresiva de los combustibles fósiles, la promoción de energías renovables y la asistencia a países en desarrollo, entre otros.
El cónclave en Panamá, al que asisten 27 de los 33 países de la región, se desarrolla en medio de protestas y bloqueos de calles para exigir la derogación de un contrato con una compañía canadiense para operar la mina de cobre más grande de Centroamérica.
