
Caracas. El dirigente opositor venezolano Juan Pablo Guanipa volvió a prisión este lunes, menos de 12 horas después de haber sido excarcelado, en un episodio que volvió a sacudir el escenario político de Venezuela y reavivó las denuncias de persecución contra líderes contrarios al oficialismo.
Guanipa, uno de los opositores de mayor jerarquía que permanecía detenido, aprovechó su breve libertad para recorrer Caracas en motocicleta y reunirse con familiares de presos políticos.
Horas después, fue nuevamente arrestado, hecho que la líder opositora María Corina Machado calificó como un “secuestro”.
El Ministerio Público aclaró posteriormente que se trató de un nuevo arresto por el presunto incumplimiento de las condiciones impuestas para su liberación, entre ellas la prohibición de referirse públicamente a su caso.
Según la fiscalía, las medidas cautelares estaban condicionadas a un “cumplimiento estricto” de dichas obligaciones.
Machado denunció que Guanipa fue detenido por hombres “fuertemente armados y vestidos de civil”, quienes se lo llevaron de forma violenta.
Su hijo, Ramón Guanipa, exigió una fe de vida y responsabilizó al Estado venezolano por la integridad física de su padre.
La breve excarcelación de Guanipa se dio en medio de un proceso de liberaciones anunciado por el nuevo gobierno de Delcy Rodríguez, quien asumió el poder tras la captura de Nicolás Maduro en una operación militar estadounidense.
La ONG Foro Penal verificó 35 excarcelaciones adicionales el domingo y calcula que cerca de 400 personas han sido liberadas desde el 8 de enero.
Guanipa fue detenido en mayo de 2025, acusado de participar en una supuesta conspiración contra las elecciones regionales y legislativas.
Exvicepresidente del Parlamento y gobernador electo del estado Zulia, fue destituido en 2017 tras negarse a juramentarse ante una Asamblea Constituyente instaurada por el chavismo.
Antes de ser detenido nuevamente, Guanipa declaró que la crisis política venezolana solo puede resolverse con el respeto a la voluntad popular expresada en las urnas.
“Si no se respeta, entonces vamos a un proceso electoral”, afirmó.
Mientras tanto, otros colaboradores cercanos a Machado, como Perkins Rocha y Freddy Superlano, también fueron excarcelados bajo estrictas medidas cautelares.
Organizaciones defensoras de derechos humanos advierten que las detenciones y liberaciones condicionadas mantienen un clima de alta incertidumbre política en el país.
