
Nicaragua. El gobierno de Nicaragua reconoció este sábado que el líder indígena opositor Brooklyn Rivera está en una “condición crítica” de salud.
Rivera, de 73 años, fue detenido por la policía en 2023 en su casa del poblado caribeño de Bilwi y es considerado un “preso de conciencia” por Amnistía Internacional.
Desde entonces, su familia y organizaciones de derechos humanos denunciaron que permanecía en condición de desaparición forzosa.
Su caso volvió a captar atención internacional esta semana, cuando el gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo divulgó, por primera vez, fotografías de Rivera en una cama hospitalaria, conectado a ventilación mecánica y alimentación intravenosa.
La situación generó incertidumbre este fin de semana luego de que el medio nicaragüense 100% Noticias informó que Rivera falleció bajo custodia estatal, citando fuentes vinculadas a su familia.
“La muerte de Rivera fue confirmada a 100% Noticias por fuentes vinculadas a la familia”, indica el medio local.
Sin embargo, el diario La Prensa reportó este domingo que Tininiska Rivera, hija del dirigente indígena, aseguró que todavía no podía confirmar esa versión, debido a que continuaba en comunicación con otros familiares. Hasta el momento, las autoridades nicaragüenses no han anunciado oficialmente el deceso del opositor.
Lo que dice el reporte médico
Los especialistas de “cuidados intensivos” valoran que Rivera “permanece en condición crítica, con afectación de varios órganos”, aseguró el Ministerio de Salud en un comunicado que publicó el oficialista diario El 19 Digital.
Según el reporte médico del miércoles, Rivera está con “ventilación mecánica” y “alimentación intravenosa”.
Además, presenta “falla de múltiples órganos, hígado cirrótico e infección pulmonar activa causada por bacterias”.
El informe del sábado indica que el paciente sigue bajo “estrecha vigilancia médica”.
Estados Unidos exigió excarcelación
El reconocimiento de Nicaragua sobre la gravedad del líder indígena se produce después de que Estados Unidos exigió el viernes su excarcelación.
“Reiteramos nuestro llamado a la liberación incondicional de él y de todos los presos políticos AHORA”, señaló en X la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado estadounidense.
La familia del dirigente indígena cuestionó la atención brindada por las autoridades nicaragüenses. En una carta pública, su hija Tininiska responsabilizó directamente al gobierno por el deterioro de la salud de su padre.
“Si algo le ocurre a mi padre, el mundo debe saber que no fue un accidente, ni un destino natural. Fue el resultado de un sistema de represión ejercido de manera prolongada y cotidiana", ha señalado Tininiska Rivera, hija del líder, en una carta pública, quien acusa directamente a los presidentes Daniel Ortega y Rosario Murillo de “perseguir a un líder indígena hasta arrebatarle la vida”, afirmó.
Organizaciones como la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA) o Freedom House hicieron un llamado a la comunidad internacional para que tomen partido y denuncian el trato de Managua hacia sus presos políticos, para los que piden su inmediata liberación ante un “trato cruel, inhumano y (con) posibles torturas”.
“La comunidad internacional debe actuar con rapidez para ayudar a prevenir un mayor deterioro de la salud del señor Rivera y para garantizar su liberación segura”, se lee en el comunicado de la organización.
Amnistía Internacional pidió, por su parte, una evaluación médica independiente.
Presos políticos
Ortega, de 80 años, y Murillo, de 74, mantienen en Nicaragua un fuerte control sobre opositores tras las protestas de 2018 que dejaron unos 300 muertos, centenares de detenidos y forzaron a cientos de miles al exilio.
El gobierno calificó dichas manifestaciones como un intento de golpe de Estado, patrocinado por Washington.
Según informes de la oposición, Ortega, en el poder desde 2007, enfrenta problemas de salud, por lo que Murillo hace una purga interna para garantizar la sucesión.


