
Netflix anunció este lunes una modificación sustancial al acuerdo por $82.700 millones para adquirir Warner Bros. Discovery, al convertir la transacción en una oferta completamente en efectivo, con el objetivo de simplificar el proceso, reducir la incertidumbre financiera y acelerar la votación de los accionistas.
Según un comunicado divulgado este 20 de enero, la operación mantiene su valor de $27,75 por acción, sin cambios respecto al esquema anterior, pero elimina componentes sujetos a la volatilidad del mercado. Es decir, todo el pago será en efectivo.
Además, los accionistas de Warner Bros. Discovery recibirán acciones de Discovery Global, la nueva empresa que surgirá tras la separación de activos actualmente en curso.
Netflix financiará la adquisición mediante una combinación de efectivo disponible, líneas de crédito y financiamiento comprometido, sin comprometer —según la empresa— su balance ni su flexibilidad financiera para futuras inversiones estratégicas.
La compañía destacó que el nuevo formato del acuerdo ofrece mayor certeza de valor para los accionistas de Warner Bros.
Discovery y permite acelerar el calendario de aprobación, con una votación prevista para abril del 2026.
Como parte de este proceso, Warner Bros. Discovery ya presentó ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) su declaración preliminar de poderes.
David Zaslav, presidente y director ejecutivo de Warner Bros. Discovery, afirmó en el comunicado que el acuerdo revisado acerca a ambas compañías a una integración histórica.
Por su parte, Ted Sarandos, codirector ejecutivo de Netflix, aseguró que la estructura en efectivo refuerza el respaldo del directorio y acelera la toma de decisiones.
La transacción recibió la aprobación unánime de las juntas directivas de ambas compañías.
Sin embargo, su cierre aún depende de varios factores, entre ellos la finalización de la separación de Discovery Global, el aval de los accionistas de Warner Bros. Discovery y la autorización de autoridades regulatorias en Estados Unidos y Europa.
Netflix y Warner Bros. Discovery ya presentaron las notificaciones correspondientes bajo la Ley Hart-Scott-Rodino y mantienen conversaciones con organismos de competencia, incluidos el Departamento de Justicia de Estados Unidos y la Comisión Europea.
Las empresas estiman que el cierre podría concretarse entre 12 y 18 meses, según lo previsto inicialmente.
