
El periódico digital El Faro denunció este jueves que el gobierno de Nayib Bukele, en El Salvador, congeló bienes personales de algunos de sus socios, como parte de la continuidad de una serie de ataques en contra de este medio crítico por sus revelaciones.
“Todo estaba enfilado no a una cuestión fiscal, sino a la continuidad de un problema político que El Faro representa para el gobierno de Bukele por nuestras publicaciones”, dijo Carlos Dada, fundador y director de El Faro, en conferencia de prensa.
Para Dada, estos ataques no solo han sido ilegales, sino que se integran a una larga lista en contra del medio por parte del gobierno de Bukele.
Congelamiento de cuentas
Lo que denuncia El Faro es el congelamiento de una cuenta bancaria y un inmueble de dos socios de Trípode S.A de C.V., la empresa propietaria de El Faro desde su fundación en 1998, pero que dejó de serlo en 2023, cuando este medio se trasladó a Costa Rica.
El caso fiscal contra El Faro inició en 2020, cuando el Ministerio de Hacienda abrió cuatro auditorías contra el empresa Trípode por supuesta evasión de impuestos en cuatro ejercicios fiscales. El Faro apeló cada una de estas conclusiones y demostró que algunas no se sustentaban.
Carlos Dada explicó que el Ministerio de Hacienda violó la Ley para fiscalizar los ejercicios fiscales de 2014 y 2016 debido a que ya había caducado el periodo para hacerlo. A su vez, las acusaciones se basan en que la empresa evadió impuestos de fondos de fundaciones, pero estos fueron pagados en los años que ingresaron a las cuentas, según Dada.
Sobre este caso no existe sentencia definitiva, pero aun así se procedió a la paralización de los bienes personales de los socios de la empresa.

Ataques responden a publicaciones
El Ministerio de Hacienda congeló los bienes como una “anotación preventiva”, es decir se reservan los bienes como garantía de pago por los procesos fiscales que se encuentra litigando la empresa.
El Faro denuncia que los ataques del gobierno contra este medio siempre han ocurrido luego de que publica investigaciones sobre “pactos de mafiosos, su corrupción y el interés en concentrar todo el poder para sí mismo y sus círculos cercanos, y los efectos que esto tiene en la población salvadoreña”.
De hecho, estos ataques comenzaron en julio de 2020, meses antes de que El Faro publicara informaciones sobre el pacto de Bukele con pandillas. En setiembre de ese mismo año, Bukele acusó a Carlos Dada de lavado de dinero.
Pocos meses después se destaparía que el gobierno salvadoreño había instalado el software Pegasus para espiar los celulares de los periodistas de este medio, por lo que conocían con anticipación las investigaciones que estaban en marcha. Según Dada, por esa razón, el ataque llegó antes de la publicación.
Según El Faro, esta nueva escalada responde al estreno de The Deal, un documental que hicieron con el programa estadounidense Frontline de PBS, que detalla pactos criminales, y, por otro lado, la participación de uno de los miembros de este medio en la Comisión de Derechos Humanos Tom Lantos, en el Congreso estadounidense.
El Salvador registró en 2025 la mayor oleada de periodistas exiliados desde el fin de su guerra civil hace tres décadas, debido al temor a ser detenidos y por ataques de funcionarios estatales, denunció el miércoles un gremio de prensa.
Al menos 53 comunicadores abandonaron el país el año pasado por “acoso, vigilancia, amenazas o bajo la tipología de exilio preventivo” ante posibles arrestos arbitrarios, señaló en su informe anual la Asociación de Periodistas de El Salvador (APES).
“Somos un periódico costarricense”
Carlos Dada, fundador de El Faro, se solidarizó con la reciente cancelación de visas norteamericanas a dos miembros de la junta directiva del periódico La Nación.
“Es muy preocupante lo que está pasando en Costa Rica: yo digo que en Costa Rica el problema es que vienen desde un punto tan alto que todavía no han caído en los niveles de algunos de nuestro países”, apuntó Dada.
El director de El Faro dijo que la caída de la democracia en Costa Rica “es probablemente una de las más dramáticas de toda América Latina, justo porque vienen del punto más alto”.
Dada dijo que en Costa Rica se está viendo “una descomposición”, y que antes era visto como un país que sostenía la democracia regional.
El fundador de El Faro recalcó: “Somos un periódico costarricense oficialmente y ahí estamos por lo pronto”.
El Salvador retoma las peores prácticas
Carlos Gaio, representante de Digital Defenders Partnership −organización que brinda asistencia legal a periodistas de todo el mundo−, dijo que este proceso refleja cómo los gobiernos autoritarios acusan a los periodistas independientes.
Para Gaio, el gobierno de El Salvador ha logrado implementar las peores prácticas de otros gobiernos autoritarios, como los de Rusia, Azerbaiyán, Turquía, Venezuela y Nicaragua. “Es el uso abusivo del derecho para silenciar las voces críticas”, dijo Gaio.
Gaio argumentó que estos procesos contra los medios tienen el objetivo de crear dudas sobre la legitimidad del periodismo que ejercen.
Por su parte, Claudia Paz y Paz, directora para Centroamérica y México del Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (Cejil), dijo que el gobierno de Bukele ha incumplido las medidas cautelares de los periodistas de El Faro que dictaminó la Comisión Interamericana de Derecho Humanos (CIDH) desde inicios de 2021.
“El Estado de El Salvador está utilizando estos procesos fiscales, como una retaliación frente al periódico El Faro por sus investigaciones, por el ejercicio de la libertad de expresión, es un intento de disciplinamiento para callar las voces de los periodistas”, aseguró Paz y Paz.
