
Washington, Estados Unidos. Karoline Leavitt, secretaria de prensa de la Casa Blanca y una de las principales defensoras del presidente Donald Trump, dejará el cargo a finales de agosto. El mandatario anunció la salida este miércoles.
Leavitt permanecerá cerca del presidente, Trump informó que la funcionaria de 28 años pasará a ser una de sus principales asesoras externas. También tendrá un papel influyente dentro del Partido Republicano.
El presidente explicó en redes sociales que Leavitt dejará la portavocía para dedicar más tiempo a sus hijos pequeños y su familia.
“Nuestra maravillosa secretaria de prensa de la Casa Blanca, y una de mis asesoras de mayor confianza, Karoline Leavitt, dejará su cargo a finales de mes para poder pasar más tiempo con sus preciosos hijos pequeños y su familia”, dijo Trump en las redes sociales.
La funcionaria también confirmó su salida mediante una publicación en redes sociales. Leavitt agradeció a Trump por confiarle la responsabilidad de hablar en su nombre desde el podio de la Casa Blanca.
También destacó su confrontación con los medios de comunicación liberales y su labor para divulgar lo que considera los logros del mandatario.
Nacimiento de su segunda hija influyó en la decisión
Leavitt anunció en mayo el nacimiento de su segunda hija. La niña se llama Viviana.
La secretaria de prensa retrasó su licencia de maternidad pocos días antes. La decisión ocurrió después de un presunto intento de asesinato contra Trump. Según la información suministrada, un hombre armado intentó irrumpir en la cena de corresponsales de la Casa Blanca.
Leavitt explicó que su perspectiva cambió después de regresar a sus funciones tras el nacimiento de su hija. Consideró que no podía dedicar a sus dos hijos pequeños la atención que deseaba y cumplir al mismo tiempo con las exigencias de la secretaría de prensa.
Su salida se producirá apenas unas semanas después de regresar al puesto.
El cambio también ocurre en un momento político complejo para Trump. Sus cifras en las encuestas registran una caída sostenida. Además, el Partido Republicano enfrenta el riesgo de una derrota en las elecciones legislativas de medio periodo de noviembre.
A sus 28 años, Leavitt se convirtió en la persona más joven en ocupar el principal puesto de portavoz presidencial en Estados Unidos.
Durante su gestión desarrolló una reputación por sus respuestas mordaces hacia periodistas. También destacó por sus intervenciones firmes y agresivas durante conferencias de prensa que con frecuencia resultaron confrontativas.
Leavitt ya tenía experiencia dentro del entorno político de Trump. Trabajó en la oficina de prensa durante el primer mandato del republicano. Ese periodo terminó en 2021.
Después se convirtió en portavoz de Trump durante la campaña electoral de 2024.
Su llegada a la secretaría de prensa también marcó el regreso de las conferencias periódicas en la Casa Blanca. Esa práctica perdió frecuencia durante el primer mandato de Trump.
Sin embargo, su gestión también estuvo acompañada por cambios importantes en la relación de la Casa Blanca con los periodistas.
Casa Blanca cambió acceso de periodistas bajo su gestión
En febrero de 2025, Leavitt anunció una modificación que sorprendió al cuerpo de prensa. La Casa Blanca asumiría la selección de los periodistas autorizados para cubrir de cerca a Trump.
La medida incluía el acceso al Despacho Oval y al avión presidencial Air Force One. Antes, esa selección correspondía a una asociación independiente de corresponsales.
Leavitt también facilitó acreditaciones para medios conservadores y favorables a Trump.
La medida redujo la presencia relativa de medios tradicionales en la sala de prensa. Estos medios suelen plantear preguntas más difíciles durante las comparecencias presidenciales.
De New Hampshire a la política nacional
Leavitt creció en New Hampshire. Su familia administraba una heladería.
En 2017 envió una carta al periódico de su universidad. En ella protestó porque un profesor criticó a Trump durante una clase.
Después de la derrota electoral de Trump en 2020, Leavitt buscó un escaño en el Congreso por New Hampshire en 2022.
No consiguió ganar la elección. Su campaña defendía a Trump y respaldaba la posesión de armas.
Más tarde obtuvo elogios del republicano por sus firmes apariciones en televisión durante la campaña presidencial de 2024.
Tras anunciar su salida de la Casa Blanca, Leavitt dejó clara su intención de mantener una trayectoria política. Consideró que Estados Unidos enfrenta una amenaza existencial proveniente de un Partido Demócrata cada vez más extremista que, según su criterio, busca destruir los elementos que hacen grande al país.
