
La Federación de Fútbol de Irán aseguró este martes que la FIFA le retiró la cuota de entradas que tradicionalmente reciben las selecciones participantes para distribuir entre sus aficionados durante la Copa Mundial de 2026, una decisión que profundiza las dificultades que ha enfrentado el equipo iraní desde el inicio del torneo.
Según informó la cadena ESPN y recogieron medios como BBC y The Guardian, la federación iraní afirmó que no podrá ofrecer “ni una sola entrada” a sus seguidores para los tres partidos de la fase de grupos que disputará en Estados Unidos.
Cada una de las 48 selecciones participantes suele recibir alrededor del 8% de la capacidad de los estadios para distribuir boletos entre aficionados, patrocinadores y organizaciones vinculadas al fútbol nacional.
Sin embargo, la federación iraní sostiene que esa asignación fue revocada a pocos días de su debut mundialista.
La FIFA, responsable exclusiva de la venta y distribución de entradas del torneo, no ha emitido una explicación sobre el caso.

Mundial complicado para Irán
La controversia se suma a una serie de problemas que han acompañado la participación iraní en el Mundial organizado por Estados Unidos, México y Canadá.
Las tensiones comenzaron tras el deterioro de las relaciones entre Washington y Teherán y se intensificaron luego de la ofensiva militar estadounidense iniciada en febrero contra objetivos iraníes. Desde entonces, la selección ha debido modificar buena parte de su logística.
Originalmente, el equipo tenía previsto establecer su campamento de entrenamiento en Tucson, Arizona. Sin embargo, terminó instalándose en la ciudad mexicana de Tijuana, cerca de la frontera estadounidense. Además, varios dirigentes de la federación denunciaron haber recibido negativas para ingresar a territorio estadounidense por problemas de visado.
Medios como la BBC y The Guardian también han informado sobre las restricciones migratorias que afectan a ciudadanos iraníes y sobre las dudas que estas políticas generan para aficionados, periodistas y funcionarios vinculados al torneo.
Irán debutará el 15 de junio frente a Nueva Zelanda en Inglewood, California. Posteriormente enfrentará a Bélgica el 21 de junio en el mismo escenario y cerrará la fase de grupos contra Egipto el 26 de junio en Seattle.
La situación ha alimentado cuestionamientos sobre la capacidad de la FIFA para garantizar la participación de aficionados y delegaciones de todos los países clasificados.

Ya antes del inicio del torneo se reportaron otros incidentes relacionados con restricciones de ingreso a Estados Unidos, incluyendo la exclusión de un árbitro somalí designado por la FIFA y problemas migratorios para integrantes de la delegación iraquí.
En un comunicado citado por ESPN, la federación iraní sostuvo que la decisión plantea “serias preguntas” sobre la influencia de consideraciones políticas en la organización del principal torneo del fútbol mundial.
