
Teherán, Irán. En el caso de una invasión terrestre estadounidense, Irán abrirá un “nuevo frente” en un estrecho clave para el tráfico marítimo mundial, que conecta el mar Rojo con el golfo de Adén, advirtió este miércoles una fuente militar citada por la agencia Tasnim.
Bab el Mandeb, paso obligado hacia el canal de Suez, “figura entre los estrechos más estratégicos del mundo, e Irán posee tanto la voluntad como la capacidad de generar una amenaza”, advirtió esta fuente.
“Si el enemigo intenta una acción terrestre en las islas iraníes o en cualquier otro lugar de nuestro territorio, o si busca perjudicar a Irán con maniobras navales en el golfo Pérsico y el mar de Omán, abriremos otros frentes como una ‘sorpresa’”, añadió.
El influyente presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, advirtió que los “enemigos” de la república islámica se preparan para invadir una de sus islas en el Golfo, con la ayuda de un país de la región.

“Según los servicios de inteligencia, los enemigos de Irán se preparan para ocupar una de las islas iraníes con el apoyo de un Estado regional”, escribió Qalibaf en X, sin especificar cuál.
Si esto sucede, “todas las infraestructuras vitales de este Estado regional serán blanco de ataques incesantes”, advirtió.
Medios estadounidenses han mencionado la posibilidad de que Estados Unidos intente apoderarse de la estratégica isla iraní de Jark, desde donde salen aproximadamente el 90% de las exportaciones de crudo de Irán, con el fin de forzar a Teherán a reabrir el estrecho de Ormuz.

El ejército estadounidense puede “neutralizar” la isla de Jark “en cualquier momento si el presidente (Donald) Trump da la orden”, aseguró el viernes pasado la Casa Blanca.
Según la prensa, el ejército estadounidense se prepara para desplegar varios miles de paracaidistas y marines adicionales en Oriente Medio para apoyar las operaciones contra Irán.
El bloqueo del estrecho de Ormuz, por el cual transitaba cerca del 20% de la producción mundial de hidrocarburos, ha disparado los precios y hace temer una crisis petrolera.
El estrecho de Bab el Mandeb, que Irán amenaza con atacar en caso de invasión estadounidense, es también uno de los corredores de navegación más transitados del mundo.
Separa el continente africano de la península arábiga, concretamente de Yemen, país controlado en parte por los rebeldes hutíes, apoyados por Teherán.
