
Madrid. Los desesperados esfuerzos por rescatar a un niño de dos años que cayó en un estrecho y profundo pozo, toparon este domingo con otro problema al encontrarse los rescatistas ante una capa de granito de cinco metros, informaron las autoridades.
“Se ha encontrado cinco metros de granito (...) Desde el punto de vista técnico y desde el punto de vista material, se está haciendo todo lo humanamente posible, pero las circunstancias no están ayudando”, dijo el presidente de la región de Andalucía, Juan Manuel Moreno.
Una perforadora gigante pudo ser instalada el sábado y los técnicos comenzaron a excavar un túnel vertical paralelo al pozo artesano abandonado, de más de 100 metros de profundidad y apenas 25 centímetros de diámetro.
Sin embargo, a partir de los 40 metros se toparon con la capa de granito que ralentizó la perforación para tratar de salvar al pequeño.
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“Espero y confío que mañana (lunes) podamos tener alguna información positiva, pero va depender todo de las circunstancias del terreno”, destacó el presidente del gobierno autonómico.
El pequeño Julen Rossel, de 2 años cayó al pozo el domingo 13 cuando jugaba cerca de donde almorzaban sus padres en la sierra de Totalán, cerca de Málaga, Andalucía y desde entonces no se han detectado señales de vida.
#ÚLTIMAHORA Primera imagen de la perforación del pozo. Por ahí bajarán los mineros para el #RescateJulen Gracias a la redacción de @DiarioSUR por conseguirla https://t.co/2yhQxGX7zs pic.twitter.com/Y2uhHE6vG4
— Juan Cano (@JuanCanoSUR) January 20, 2019
Una cámara que descendió por el pozo, se vio obstaculizada a los 70 metros por un tapón de piedras y tierra. Allí se encontraron algunos cabellos y el paquete de golosinas que tenía el niño cuando desapareció.
Los rescatistas intentan llegar a los 80 metros, profundidad a la que se estima estaría el niño, y allí abrir una galería horizontal para conectar el túnel con el pozo.
A pesar de las dificultades y el tiempo transcurrido, los médicos conservan esperanzas, como Iván Carabano, pediatra del madrileño Hospital 12 de octubre, quien al referirse al frío que hay en la zona, subrayó al diario El País que en esas condiciones “se gana tiempo de supervivencia, porque a baja temperatura el metabolismo del ser humano se ralentiza y se preservan los tejidos”.
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La Guardia Civil tomó declaración a los padres y al empresario que cavó el pozo, según un vocero del cuerpo policial, quien señaló que es una práctica habitual en este tipo de casos.
Cuando ocurrió el accidente, el pozo carecía de señalización, y una fuente del gobierno de Andalucía dijo que el empresario no había solicitado los permisos necesarios para hacer esa obra.
Atención
Desde que comenzó el domingo pasado el rescate, ha sido seguido detalle a detalle por los medios españoles, no se han tenido señales de que el niño sigue con vida.
Hablando a la prensa visiblemente afectado, el padre de Julen, quien dice que él y la madre no pierden las esperanzas de que siga con vida, llamó el miércoles a no parar "hasta que saquemos al niño de ahí dentro".
"Seguimos trabajando y no vamos a parar un solo minuto hasta rescatar al menor de ahí, eso tengan la seguridad, nadie del equipo duda que vamos a sacarlo y cruzamos los dedos y confiamos en que podamos rescatarlo con vida", había afirmado el jueves María Gámez, la subdelegada del Gobierno en Málaga.
Las autoridades españolas han recibido ofertas de decenas de empresas internacionales para colaborar en la búsqueda, en la que coopera la firma sueca de geolocalización Stockholm Precision Tools AB, que participó en el rescate de los 33 mineros atrapados por 69 días en el norte de Chile en el 2010.
La desesperada operación recordó otros dos casos similares anteriores: el de Alfredo Rampi, un niño italiano de seis años que fue hallado muerto tras caer en un pozo cerca de Roma en 1981, o el de Jessica McClure, una bebé de 18 meses rescatada viva en octubre de 1987 tras 57 horas en el fondo de un pozo en Texas.