AFP . 25 marzo, 2019

Bamako. Al menos 160 habitantes de una zona de la comunidad peul en Malí fueron asesinados el sábado por presuntos miembros de grupos de cazadores de la etnia dogon, cerca de la frontera con Burkina Faso, dijo a la AFP una fuente de seguridad maliense.

La escena, poco después de un violento ataque que dejó decenas de personas muertas el sábado. Según testigos, la matanza fue llevada a cabo por la milicia ética que descendió en la aldea de Ogossogou. Foto: AP
La escena, poco después de un violento ataque que dejó decenas de personas muertas el sábado. Según testigos, la matanza fue llevada a cabo por la milicia ética que descendió en la aldea de Ogossogou. Foto: AP

“El nuevo balance es de 160 muertos y probablemente serán aún más”, declaró a la AFP Amadou Diallo, consejal municipal de Bankass, la principal localidad de la zone, al denunciar “una depuración étnica”.

Un balance anterior anunciado por la televisión pública daba cuenta de 136 muertos.

Sobrevivientes del brutal ataque del sábado dijeron que cazadores de la etnia dogon fueron responsables por la matanza en Ogossagou, una aldea de Mali donde viven habitantes de las comunidades fulani (o peul).

El ataque ocurrió cuando embajadores de los países del Consejo de seguridad de la ONU visitaban Sahel, que está bajo amenaza yihadista, según diversas fuentes.

Toda la zona es conocida por las tensiones entre fulanis y dogons, ya que supuestamente animales de los fulani pastan en áreas que los dogon usan para cazar, en una situación de tensión permanente.

El domingo el gobierno de Malí anunció el despido de altos jefes militares y la disolución de una milicia, la Asociación Dan Nam Ambassagou, formada por cazadores de la etnia dogon, con efecto inmediato.

Desde la aparición hace cuatro años en el centro de Malí del grupo yihadista del predicador Amadou Koufa, que recluta por lo regular entre miembros de la comunidad peul, dedicados a la crianza de ganado, se han registrado enfrentamientos entre esta comunidad y las etnias bambara y dogon, que practican la agricultura y crearon “grupos de autodefensa”.

Estos actos de violencia costaron la vida a más de 500 civiles en 2018, según la ONU.

El ataque del sábado ha sido el peor en el país desde el fin de la intervención militar encabezada por Francia para expulsar a grupos yihadistas que se habían instalado en el norte de Malí.