Berlín. Un acto de “sabotaje” causó una avería masiva que paralizó el tráfico ferroviario en el norte de Alemania este sábado por la mañana, indicó la compañía de ferrocarriles Deutsche Bahn.
Un “sabotaje de los cables” fue la causa de la avería, que provocó la suspensión de los servicios ferroviarios en el norte de Alemania durante tres horas, dijo a AFP un portavoz de la compañía. El tráfico se interrumpió por completo debido a “un fallo en el sistema de radio digital de los trenes”, detalló Deutsche Bahn.
“Cables indispensables para la explotación fueron voluntariamente e intencionalmente cortados”, confirmó el ministro de Transportes, Volker Wissing, en un comunicado a la prensa.
“Está claro que se trata de una acción selectiva y deliberada”, añadió, precisando que el motivo no era “todavía conocido”. La policía federal está a cargo de la investigación.
Se trataría más concretamente de la red de radio GSM-R de los trenes, utilizada para la comunicación con los conductores, pero también, más globalmente, de la “interfaz central entre los trenes y la infraestructura” de control, según el portal de noticias Spiegel.
"Ahora sabemos que los cables fueron cortados intencionalmente en dos lugares", indicó Wissing, refiriéndose a un "acto claramente premeditado".
Los “cables de fibra óptica” habrían sido cortados en Berlín y en Renania del Norte Westfalia (oeste), la región más poblada de Alemania, precisa por su parte el diario popular Bild. Tal acción no está al alcance de cualquier persona y requiere “ciertos conocimientos” del sistema ferroviario, señalaron fuentes cercanas a la Deutsche Bahn.
El incidente interrumpió las conexiones entre Berlín y algunas regiones del oeste y del norte del país, como Schleswig-Holstein, las ciudades de Hamburgo y Bremen o Baja Sajonia y parte de Renania del Norte-Westfalia. También se interrumpió la conexión entre Berlín y Amsterdam.
Este incidente tiene lugar más de dos semanas después del sabotaje contra el gasoducto Nord Stream 1 y 2 en el mar Báltico, entre Rusia y Alemania. Tras esto, el gobierno alemán había reforzado la protección de sus infraestructuras más importantes.
