
Tegucigalpa, Honduras. Honduras subastará su avión presidencial, cuya compra y mantenimiento han estado marcados por denuncias de corrupción, informó este miércoles el gobierno, que promociona la puja como una medida de austeridad.
El jet Embraer Legacy 600 fue adquirido por el presidente Juan Orlando Hernández (2014-2022), quien regresará a Honduras el próximo 26 de julio luego de que el mandatario estadounidense, Donald Trump, lo indultara el año pasado de una pena de 45 años de cárcel por narcotráfico.
Hernández retornará para enfrentar un caso de corrupción que no está relacionado con la aeronave.
El avión será rematado este viernes y siete personas o empresas nacionales y extranjeras han mostrado interés, según la secretaría de Defensa.
El avión fue comprado por $14 millones durante el primer mandato de Hernández, copartidario del actual gobernante conservador, Nasry Asfura, quien se desplaza en vuelos privados.
Según la Contraloría hondureña, parte del costo fue pagado con donativos de Taiwán que originalmente estaban destinados a la compra de un avión militar, una flota de helicópteros y 40 ambulancias.
Además, el Estado pagó unos $11 millones en repuestos y mantenimiento entre 2015 y 2022, de acuerdo con una investigación del Consejo Nacional Anticorrupción (CNA, estatal), que aseguró que el aparato fue usado para viajes de lujo no oficiales.
Aunque no se ha informado públicamente el precio base de la oferta, medios hondureños aseguran que el gobierno espera recibir cinco millones de dólares.
“Los recursos obtenidos mediante esta subasta serán destinados al fortalecimiento del sistema de salud”, aseguró este miércoles la Dirección de Bienes del Estado en un comunicado.
Según el gobierno, la medida se enmarca en las “políticas de austeridad” de Asfura, quien sostiene que “el país no necesita” ese bien.
