
Al menos dos fiscalías federales de Estados Unidos investigan al presidente de Colombia, Gustavo Petro, según el diario The New York Times.
El diario estadounidense cita a tres fuentes que aseguraron que las investigaciones se llevan a cabo por las fiscalías federales de Manhattan y Brooklyn, ambas de Nueva York, e involucran a fiscales especializados en el narcotráfico internacional, así como a agentes de la Administración de Control de Drogas (DEA, la agencia federal antinarcóticos) y de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI).
Las investigaciones han indagado, entre otras cosas, las posibles reuniones de Petro con narcotraficantes y si su campaña presidencial solicitó donaciones de traficantes.
Las investigaciones, independientes entre sí, se encuentran en su fase inicial y no está claro si alguna de ellas dará lugar a cargos penales, aseguró el diario.
No existe indicio de que la Casa Blanca hubiera tenido algún papel en el inicio de ninguna de las dos investigaciones.
Sin embargo, Trump ha utilizado las investigaciones criminales como arma contra sus rivales y enemigos, y ha criticado duramente a Petro, de quien dijo era “un enfermo”. “Y podría usar las investigaciones como palanca para obtener mayor cooperación de Colombia, que es a la vez el principal productor mundial de cocaína y uno de los aliados más importantes de Estados Unidos en la lucha contra el narcoterrorismo en la región”, cita el diario estadounidense.
Otro de los intereses de Trump es aprovechar la existencia de las investigaciones para intentar influir en el resultado de las elecciones presidenciales de Colombia en mayo.
Petro, el primer presidente de izquierda de su país, solo puede ejercer un mandato, pero ha pedido a sus votantes que apoyen a su sucesor elegido a dedo. Durante el último año, Trump ha intervenido en varias otras elecciones en la región, contribuyendo a alimentar una ola de derecha.
Poco después de que el Ejército de Estados Unidos capturó a Nicolás Maduro y lo trasladó a Nueva York para enfrentar cargos por narcotráfico, los periodistas le preguntaron a Trump si el ejército podría tomar medidas contra Colombia. Él respondió: “Me parece bien”.
Las relaciones entre Estados Unidos y Colombia se han estabilizado desde entonces. Sin embargo, estas investigaciones ocurren en un contexto en el que la Casa Blanca intensifica el uso del sistema legal para impulsar la agenda de política exterior.
Petro negó sistemáticamente tener vínculos con el narcotráfico, y reinvindicó el éxito de su gobierno en la lucha contra el cultivo de coca, materia prima de la cocaína, y sus órdenes a las fuerzas armadas para que persiguieran a los grupos armados de narcotráfico.
Medios de comunicación colombianos han informado que personas vinculadas a narcotraficantes han intentado canalizar fondos hacia Petro, incluso a través de su hijo, quien admitió que dinero ilícito ingresó a la campaña electoral de su padre en 2022, según informaron los fiscales colombianos, pero no se han presentado cargos penales contra Petro.
El presidente colombiano negó haber cometido delito alguno y dijo que las acusaciones tenían motivaciones políticas.
