
Caracas. El gobierno interino de Venezuela, encabezado por la presidenta encargada Delcy Rodríguez, profundizó este fin de semana una reestructuración del aparato estatal con la eliminación de siete programas sociales y organismos creados durante los gobiernos chavistas, informó la prensa local.
La decisión se produce tras la captura del exmandatario Nicolás Maduro, detenido el pasado 3 de enero en Caracas durante una incursión militar de fuerzas estadounidenses, lo que dio paso a un gobierno de transición liderado por Rodríguez, hasta entonces vicepresidenta.
Una gaceta oficial fechada el 9 de febrero y difundida este domingo detalla una “reorganización del funcionamiento” del Despacho de la Presidencia, que incluyó la supresión de cinco programas sociales y dos entes de coordinación e inteligencia del Estado.
Cuatro de estas estructuras habían sido creadas durante el mandato de Maduro y otras bajo el gobierno del fallecido expresidente Hugo Chávez (1999-2013).
Entre los organismos eliminados destaca el Centro Estratégico de Seguridad y Protección de la Patria (Cesppa), creado en 2013 con el objetivo de centralizar información sobre defensa, inteligencia y orden interno.
Desde su creación, organizaciones no gubernamentales denunciaron que este ente restringía el acceso a la información pública y reforzaba la opacidad institucional.
También fueron suprimidas varias de las llamadas “misiones” sociales, programas emblemáticos del chavismo destinados a subsidios alimentarios, ayudas económicas y asistencia en salud, vivienda y educación para sectores vulnerables. Según la gaceta, algunas de sus funciones serán reasignadas a otros ministerios.
Las misiones sociales fueron durante años uno de los principales estandartes políticos, primero de Chávez y luego de Maduro. Sin embargo, diversas organizaciones independientes han señalado que estos programas facilitaron prácticas de clientelismo, corrupción y mecanismos de control social.
La reorganización del Estado forma parte de una agenda más amplia del gobierno interino, que incluye cambios ministeriales, una reforma de la legislación petrolera y una ley de amnistía calificada como histórica, cuya aprobación se prevé para la próxima semana.
En paralelo, Rodríguez impulsa un giro en la relación con Estados Unidos, rota desde 2019.
El presidente estadounidense Donald Trump, quien ha afirmado estar “a cargo” del proceso de transición en Venezuela tras la captura de Maduro, aseguró el viernes que la mandataria encargada está haciendo “un gran trabajo”.
