
Madrid. El Gobierno de España acusó este jueves a la oposición de derecha y extrema derecha de alimentar “el caos” tras la catástrofe ferroviaria ocurrida el 18 de enero en el sur del país, que dejó 45 personas fallecidas y más de un centenar de heridos.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, defendió en el Senado la gestión de las autoridades regionales y del Ejecutivo central, y reiteró su compromiso “total” con esclarecer las causas del accidente.
Puente fue recibido en la cámara alta —donde la derecha tiene mayoría— con gritos de “¡Dimisión!”. En su intervención, afirmó que ha leído y escuchado “auténticas barbaridades” sobre lo ocurrido, y señaló a la oposición por propagar información falsa, especialmente sobre la respuesta de las autoridades.
“Es el juego de la ultraderecha y, lamentablemente, a veces de la derecha también”, expresó el ministro, quien admitió que todavía no se tienen “todas las respuestas” sobre el origen del siniestro.
Investigación apunta a falla en el riel
De acuerdo con la información disponible, los investigadores se inclinan por la hipótesis de una rotura de una soldadura en un raíl como causa del descarrilamiento de varios vagones de un tren cerca de Adamuz, en la región de Andalucía.
Los vagones invadieron la vía contigua segundos antes de que pasara otro convoy en sentido contrario, lo que habría provocado la colisión.
La tragedia conmocionó a España y reavivó el debate sobre el mantenimiento de la red ferroviaria.
El informe definitivo sobre las causas del accidente tardará varios meses, según las autoridades.
Antes de la comparecencia de Puente, el Partido Popular (PP) y Vox cuestionaron la ausencia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en el Senado.
La senadora del PP, Alicia García, lo calificó como un “presidente cobarde” y dijo que prefirió quedarse “en su búnker” en el palacio de la Moncloa.
Sánchez se pronunciará sobre la tragedia el 11 de febrero ante el Congreso de los Diputados.
Este jueves se celebrará una misa en homenaje a las víctimas en la ciudad de Huelva, de donde eran buena parte de los fallecidos, con la presencia del rey Felipe VI y la reina Letizia, pero sin la asistencia del presidente del Gobierno, cuya dimisión reclama la oposición.
