
Un tribunal de Estrasburgo, en el noreste de Francia, sentenció este miércoles a una mujer de 62 años por la muerte de un lince hembra. La acusada atacó al felino con un palo después de que este ingresó a su propiedad para cazar a una de sus cinco gallinas.
La justicia impuso el pago de $34.860 en indemnizaciones a organizaciones defensoras de los animales y tres meses de prisión con suspensión de pena.
Los hechos ocurrieron el 18 de octubre de 2024 en la localidad de Niederbronn les Bains. Según el relato de la implicada ante la autoridad judicial, ella salió al jardín y observó al depredador en pleno ataque. La mujer afirmó que entró en pánico y golpeó al animal en la cabeza para que soltara a su ave, pues inicialmente lo confundió con un gato de gran tamaño.
El informe de la autopsia confirmó que la joven hembra, de 4,2 kilos, murió por impactos violentos en una zona letal. El ejemplar sufrió dos fracturas de cráneo y un hematoma subdural. El análisis médico determinó que el felino se encontraba en un estado de hambre severa al momento del incidente.
La abogada de las partes civiles, Pauline Laizet, explicó a la agencia AFP que la pérdida de un lince resulta inestimable para el equilibrio ambiental. Esta especie enfrenta un peligro crítico de extinción en territorio francés, donde solo quedan cerca de 150 ejemplares. La defensora calificó la sentencia como satisfactoria porque reconoce el costo real de los esfuerzos de preservación.
Por el contrario, la presidenta de la asociación One Voice, Muriel Arnal, manifestó que la condena de cárcel condicional es insuficiente ante la gravedad del hecho. Arnal advirtió que la resolución judicial carece de la firmeza necesaria para disuadir a los cazadores furtivos de matar a la fauna silvestre protegida.
El lince es el felino de mayor tamaño en el continente europeo. La especie desapareció de Francia tras años de persecución por su piel, pero regresó en 1974 gracias a proyectos de reintroducción ejecutados en Suiza.
