
Copenhague, Dinamarca. Europa no “puede tomar el riesgo” de que se repita la ola migratoria de 2015 y 2016 tras la guerra en Oriente Medio, advirtieron las primeras ministras de Dinamarca e Italia, y llamaron a fortalecer los controles en las fronteras.
“No podemos tomar el riesgo de que se reproduzcan los flujos de refugiados y migrantes hacia la UE que vimos en 2015-2016”, consideraron Mette Frederiksen y Giorgia Meloni en una carta conjunta fechada el 18 de marzo y enviada al Consejo Europeo.
Cientos de miles de refugiados sirios que huían de la guerra llegaron a Europa durante la crisis migratoria de 2015. 1,3 millones de solicitantes de asilo fueron registrados entonces.
“Eso sería una catástrofe humanitaria para las personas directamente afectadas y podría también impactar la seguridad y la cohesión de nuestra Unión”, agregan.
Ambas jefas de gobierno, que redujeron drásticamente la inmigración en sus respectivos países, pidieron a la Comisión Europea adoptar un paquete de ayuda humanitaria de 458 millones de euros, en parte para frenar los desplazamientos de población hacia la Unión Europea.
“Debemos inmediatamente dar apoyo suficiente a nuestros socios y a los países de origen en Oriente Medio, pues los refugiados y los migrantes deberían en principio ser ayudados donde estén. Podemos ayudar más personas, de manera más eficaz dando nuestro apoyo directamente a sus regiones de origen”, añaden.
Si esos desplazamientos no pueden ser frenados, es necesario “que estemos preparados”, señalan Frederiksen y Meloni.
“Eso significa un refuerzo creciente de los controles en las fronteras”, agregaron.
Mette Frederiksen, Giorgia Meloni y el Primer ministro neerlandés Rob Jetten sostuvieron una reunión informal con varios países de la UE - Austria, Bélgica, Bulgaria, Chipre, Alemania, Grecia, Polonia, Letonia, Malta, Eslovaquia, República checa, Suecia y Hungría - y la Comisión Europea para discutir sobre medios “innovadores” tendientes a limitar la inmigración hacia Europa debido a la guerra en Oriente Medio, indicó el gabinete de Meloni.
A comienzos de marzo, el canciller alemán Friedrich Merz había advertido que un colapso de Irán podría desencadenar una ola migratoria sin control.
