
Estados Unidos impuso nuevas sanciones contra Irán este viernes. La medida incluyó a tres empresas iraníes de cambio de divisas. La acción buscó afectar el suministro financiero de Teherán.
El Departamento del Tesoro también advirtió sobre futuras sanciones. Estas podrían dirigirse al sistema de peaje que Irán planea aplicar en el estrecho de Ormuz. Este paso marítimo es clave para el comercio mundial de hidrocarburos.
El estrecho de Ormuz permanece bloqueado por Irán. La situación ocurre tras los ataques de Estados Unidos e Israel a finales de febrero.
Por su parte, el Departamento de Estado anunció sanciones contra Qingdao Haiye Oil Terminal Co., Ltd. Según indicó, esta entidad importó decenas de millones de barriles de petróleo iraní. Esa actividad permitió a Irán generar miles de millones de dólares.
La autoridad estadounidense señaló que Irán busca ingresos petroleros para financiar actividades consideradas desestabilizadoras. Añadió que exigirá rendición de cuentas tanto a Irán como a sus socios que evadan sanciones.
Las medidas establecen como delito cualquier transacción vinculada a Estados Unidos que involucre a este operador. La empresa forma parte del centro marítimo de Qingdao, ubicado en el mar Amarillo.
Washington ya había aplicado sanciones similares el año anterior. En esa ocasión incluyó a Qingdao Port Haiye Dongjiakou Oil Products Co.
El contexto internacional elevó los precios del petróleo. El aumento se produjo tras el ataque estadounidense-israelí contra Irán el 28 de febrero.
