“Será una combinación de aislamiento económico, como el mundo nunca ha visto”, declaró Bessent.
El secretario del Tesoro presentó el plan como una combinación de asfixia financiera y bloqueo físico. Para explicar el alcance de la estrategia citó los casos de La Habana y Caracas.
Bessent sostuvo que Venezuela se derrumbó de inmediato después de que Estados Unidos impusiera el bloqueo.
La amenaza se da en momentos en que Washington y Teherán mantienen grandes diferencias en torno a las condiciones para reabrir el estrecho de Ormuz. La vía diplomática permanece congelada ante la falta de acuerdos.
EE. UU. fija sus prioridades frente a Irán
El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, también se refirió este jueves a la estrategia de Washington frente a Teherán.
En declaraciones a Fox News, Vance señaló que la principal prioridad estadounidense consiste en mantener bajos los precios del petróleo y el gas para los habitantes de Estados Unidos.
Según dijo, el segundo objetivo consiste en impedir que Irán obtenga un arma nuclear.
La posición anunciada este jueves representa un endurecimiento frente a las declaraciones que Bessent dio el 4 de agosto.
En aquel momento, el secretario del Tesoro mencionó en CNBC la posibilidad de alcanzar un acuerdo con Teherán ese mismo día o al siguiente. El entendimiento tendría como objetivo reabrir el estrecho de Ormuz.