
Madrid, España. El gobierno de España ordenó la expulsión del embajador de Nicaragua en Madrid y de otro diplomático acreditado en esa sede, como respuesta a la salida forzada del embajador español en Managua y de la segunda jefatura de la legación, informó este lunes una fuente del Ministerio de Asuntos Exteriores español.
Según indicó la fuente, la decisión se tomó en “estricta reciprocidad” ante la “injusta expulsión” de los representantes diplomáticos de España en Nicaragua.
“España decidió ayer ordenar la expulsión del Embajador de Nicaragua en España y de otro diplomático acreditado en la Embajada de Nicaragua en Madrid en estricta reciprocidad ante la injusta expulsión del embajador y la segunda jefatura de España en Nicaragua”, detalló la fuente oficial.
Pese al nuevo choque entre ambos gobiernos, el Ministerio de Exteriores subrayó que España mantendrá su disposición a sostener vínculos con la población nicaragüense.
“El gobierno de España seguirá trabajando por tener las mejores relaciones con el pueblo hermano de Nicaragua”, agregó la fuente.
Español con pocas semanas en el cargo
De acuerdo con reportes de medios internacionales, el embajador español en Nicaragua, Sergi Farré Salvá, había asumido recientemente al frente de la misión diplomática cuando le fue notificada su expulsión.
En la cuenta oficial de la embajada española en la red social X aún se podía observar un mensaje del 13 de enero en el que se le daba la bienvenida al puesto.
El diario El País informó que tanto el embajador como la segunda jefatura española ya se encontraban en viaje hacia Madrid.
Este episodio se suma a una serie de desencuentros entre el Ejecutivo español, encabezado por el socialista Pedro Sánchez, y el gobierno nicaragüense liderado por Daniel Ortega y Rosario Murillo.
En 2021, España llamó a consultas a su embajador en Nicaragua en medio de un intercambio de comunicaciones marcado por la ola de arrestos de opositores en ese país, incluidos siete aspirantes a la presidencia, en la antesala de las elecciones presidenciales de noviembre de ese año, en las que Ortega obtuvo un cuarto mandato consecutivo.
En aquel contexto, España protestó en varias ocasiones por las detenciones y solicitó la liberación de los opositores encarcelados.
En marzo de 2022, Nicaragua retiró a su embajador en España, Carlos Midence, alegando “presiones y amenazas injerencistas” del gobierno español.
Las tensiones parecieron disminuir en julio de 2022, con el nombramiento de una nueva embajadora española en Nicaragua.
Sin embargo, el roce diplomático se reactivó cuando España concedió la nacionalidad a más de 300 opositores que habían sido despojados de la suya por el gobierno nicaragüense, entre ellos los escritores Gioconda Belli y Sergio Ramírez, quienes pasaron a ser ciudadanos españoles.
Posteriormente, España amplió su oferta de nacionalidad a otros opositores desterrados.
Ortega, exguerrillero en el poder desde 2007 —y también presidente en la década de 1980—, es señalado por críticos y organizaciones humanitarias de haber instaurado una “dictadura familiar” junto a Murillo, quien fue nombrada copresidenta tras una reforma constitucional.
