
Jerusalén, Indefinido. Israel anunció este lunes que denegó la entrada a dos eurodiputados suecos de izquierda conocidos por sus críticas al país y que viajaron con el objetivo de visitar Cisjordania ocupada.
Jonas Sjöstedt y Hanna Gedin, miembros del Partido de la Izquierda de Suecia, fueron rechazados el domingo en el aeropuerto Ben Gurion de Israel, una de las principales puertas de acceso a los territorios palestinos ocupados.
El Ministerio de Relaciones Exteriores israelí afirmó que ambos han “actuado sistemáticamente contra Israel”, al pedir que se iniciaran procedimientos judiciales internacionales contra ciudadanos israelíes.
“En diversas ocasiones públicas difundieron acusaciones falsas contra Israel, incluidas acusaciones de genocidio, hambruna deliberada y ataques intencionados contra niños y personal médico”, señaló la Cancillería en un comunicado.
Expertos independientes de la ONU, que no hablan en nombre de la organización, acusaron en junio a Israel de atacar deliberadamente a niños palestinos en la Franja de Gaza y denunciaron un “genocidio” en curso.
Israel rechaza tajantemente esas conclusiones y acusa al movimiento islamista Hamás de utilizar a niños palestinos como escudos humanos.
Sjöstedt afirmó en una publicación de Facebook que los dos eurodiputados tenían previsto reunirse con organizaciones humanitarias y de derechos humanos, entre ellas Save the Children, y visitar campos de refugiados.
“Seguimos trabajando contra la ocupación ilegal de Israel, el desplazamiento de los palestinos y el genocidio”, escribió Sjöstedt.
Añadió que Suecia presentó una protesta.

Sin embargo, la ministra de Relaciones Exteriores sueca, Maria Malmer Stenergard, señaló que la embajada de Suecia prestó asistencia a los eurodiputados pero afirmó que cada país “tiene sus propias normas de entrada” y que hay vigente una advertencia de viaje para Israel y los territorios palestinos.
Rawhi Fattouh, presidente del Consejo Nacional Palestino, órgano legislativo con sede en Cisjordania, pidió a los parlamentos europeos que se pronuncien contra la exclusión de voces críticas.
La denegación de entrada es “un intento de imponer el silencio por la fuerza y convertir la crítica a la ocupación en una acusación, ignorando claramente el derecho internacional y la inmunidad moral que ampara la labor parlamentaria”, afirmó.
Israel permite regularmente la entrada de parlamentarios extranjeros, pero en 2019 negó el acceso a Rashida Tlaib e Ilhan Omar, dos congresistas demócratas estadounidenses muy críticas con Israel.
