
Burgos, España. El eclipse solar total de este miércoles 12 de agosto llevó la oscuridad durante unos instantes a diferentes puntos del planeta.
El fenómeno se pudo observar de forma total desde Groenlandia, Islandia, España, Rusia y una pequeña zona de Portugal.
La fase parcial tuvo un alcance todavía mayor. El eclipse fue visible en otras zonas de Europa, África y Norteamérica. También pudo observarse desde regiones de los océanos Atlántico, Ártico y Pacífico.
España concentró algunas de las escenas de mayor expectación. Millones de personas contemplaron el fenómeno mientras una extensa franja del país pasó de la luz del día a la oscuridad.
El momento de totalidad resultó tan impresionante como breve. Duró como máximo dos minutos. La trayectoria atravesó territorio español desde Galicia hasta la costa mediterránea y las Islas Baleares.
El acontecimiento tuvo una relevancia particular para España. Fue el primer eclipse total de este tipo en el país en más de un siglo. Españoles y turistas se desplazaron a distintos puntos para contemplarlo.

Aplausos cuando Tarragona quedó a oscuras
En Tarragona, en la costa mediterránea, la luz disminuyó poco a poco. Una multitud permaneció casi en silencio mientras el resplandor anaranjado del atardecer dio paso a una oscuridad prácticamente total.
El cambio repentino provocó aplausos y expresiones de asombro entre los espectadores.
Turistas y residentes de Cataluña acudieron a presenciar el eclipse. Entre ellos, estuvo Laura Alarcón, contable de Tarragona de 53 años.
Alarcón explicó que el fenómeno superó sus expectativas. Destacó el ambiente y la organización. También resaltó el funcionamiento de las gafas protectoras.
El instante que más la impresionó ocurrió cuando desapareció la luz. Según relató Alarcón, el público comenzó a aplaudir. Al quitarse las gafas pudo comprobar que el entorno estaba completamente oscuro.
Cientos esperaron bajo el calor en Lodoso
A unos 500 kilómetros al oeste de Tarragona, la ciudad de Lodoso vivió escenas de entusiasmo.
Cientos de personas permanecieron en un campo bajo un intenso calor. Los asistentes gritaron y aplaudieron cuando llegó la oscuridad.
Numerosos espectadores levantaron sus teléfonos para tomar fotografías y videos del eclipse.
Algunas personas esperaron toda la tarde bajo un calor sofocante. Buscaron refugio bajo las pocas sombrillas disponibles. Otros asistentes llevaron telescopios.
En el lugar se publicaron instrucciones en francés, coreano, polaco, alemán e inglés para facilitar la organización de los espectadores.
Turistas observaron el eclipse desde el agua
En Palma de Mallorca, en las Islas Baleares, numerosos turistas siguieron el espectáculo desde la costa.
Muchos vestían traje de baño. Algunos permanecieron dentro del agua. Los espectadores utilizaron gafas protectoras mientras observaban el avance del eclipse.
Los aplausos comenzaron cuando llegó el momento de la totalidad.
El entusiasmo se repitió en Colmenar Viejo, cerca de Madrid. Rosa María Zamora, jubilada de 72 años, viajó desde la capital española para observar el fenómeno.
Zamora consideró que el eclipse fue espectacular. También describió la experiencia como un momento único.
La mujer señaló que mirar durante mucho tiempo no era conveniente para la vista. También destacó la impresión que le produjo el acontecimiento.
Desde los primeros minutos de la fase parcial hubo muestras de entusiasmo.
Un grupo de niños reaccionó ante el inicio del eclipse. Una mujer entre el público también expresó su admiración.
Madrid quedó a oscuras pese a no alcanzar la totalidad
Madrid quedó fuera de la zona de totalidad. Sin embargo, la Luna cubrió más del 99% del Sol.
La elevada cobertura dejó a la capital española en una oscuridad casi completa durante unos instantes.
Cientos de personas se congregaron en el parque del Templo de Amón, cerca del centro de Madrid. Los espectadores soportaron el intenso calor de agosto para seguir el eclipse.
Escenas similares ocurrieron en Barcelona. Cientos de personas se reunieron en la emblemática colina de Montjuïc para observar el fenómeno.

