
Seúl, Corea del Sur. Corea del Norte lanzó este martes al menos dos misiles balísticos hacia el mar de Japón, informaron autoridades de Corea del Sur y Japón, en un nuevo episodio de tensión en la península coreana que coincide con un reforzamiento del respaldo político y militar de Estados Unidos a Seúl.
La guardia costera japonesa, citando al Ministerio de Defensa, confirmó la detección de dos proyectiles balísticos disparados por Pionyang. Según la agencia Jiji Press, los misiles cayeron fuera de la zona económica exclusiva japonesa.
Por su parte, el Estado Mayor Conjunto de Corea del Sur señaló que también detectó varios lanzamientos hacia lo que denomina el mar del Este, confirmando la información difundida por Tokio.
Se trata de la segunda prueba balística de Corea del Norte en lo que va de enero, luego de un lanzamiento realizado horas antes de que el presidente surcoreano, Lee Jae-myung, viajara a China para participar en una cumbre regional.
El ensayo ocurre apenas un día después de la visita a Seúl del subsecretario de Defensa de Estados Unidos, Elbridge Colby, quien calificó a Corea del Sur como un “aliado modelo”, en momentos en que Washington mantiene 28.500 soldados desplegados en territorio surcoreano como elemento disuasorio frente al régimen norcoreano.
Según analistas, Pionyang ha intensificado sus pruebas de misiles en los últimos años con el objetivo de mejorar la precisión de sus capacidades ofensivas, desafiar a Estados Unidos y Corea del Sur, y probar armamento antes de su eventual exportación a Rusia, su principal aliado estratégico.
El régimen norcoreano suele denunciar las maniobras militares conjuntas entre Washington y Seúl, a las que considera ensayos para una invasión.
El mes pasado, el líder Kim Jong Un criticó duramente el plan surcoreano de desarrollar submarinos de propulsión nuclear junto a Estados Unidos, al que calificó como una “amenaza” que debe ser contrarrestada.
El nuevo lanzamiento refuerza la preocupación regional sobre la estabilidad en el noreste asiático y mantiene en alerta a las fuerzas militares de Corea del Sur, Japón y Estados Unidos.
