AFP . 9 mayo
En esta foto de archivo del 9 de marzo del 2016, obtenida de la Agencia de noticias iraní Fars, la poderosa Guardia Revolucionaria de Irán dispara un misil balístico de largo alcance de largo alcance. Irán amenazó este miércoles 8 de mayo del 2019 con reanudar el enriquecimiento de uranio en 60 días si las potencias mundiales no logran negociar nuevos términos para su acuerdo nuclear del 2015. Foto: AP
En esta foto de archivo del 9 de marzo del 2016, obtenida de la Agencia de noticias iraní Fars, la poderosa Guardia Revolucionaria de Irán dispara un misil balístico de largo alcance de largo alcance. Irán amenazó este miércoles 8 de mayo del 2019 con reanudar el enriquecimiento de uranio en 60 días si las potencias mundiales no logran negociar nuevos términos para su acuerdo nuclear del 2015. Foto: AP

Sibiu, Rumania. Fieles a su defensa del acuerdo nuclear con Irán, las potencias europeas firmantes del pacto rechazaron este jueves el “ultimátium” lanzado por Teherán, que anunció el incumplimiento parcial del mismo recrudeciendo la tensión con el Estados Unidos de Donald Trump.

"No debemos caer en la excitación, en la escalada, debemos garantizar nuestra seguridad colectiva y, por lo tanto, preservar la presencia de Irán en este acuerdo", aseguró el presidente francés, Emmanuel Macron, a su llegada a una reunión con sus pares europeos en Rumanía.

Irán anunció que dejará de aplicar dos de sus compromisos del acuerdo firmado en el 2015 con Estados Unidos, China, Rusia, Reino Unido, Francia y Alemania, tras la decisión de Washington de retirarse en el 2018 y restablecer sanciones.

Teherán amenazó además con renunciar a otros compromisos si los restantes signatarios no hallan en 60 días una solución para aliviar los efectos de las sanciones estadounidenses contra Irán, en particular en los sectores petrolero y bancario.

"Rechazamos cualquier ultimátum y evaluaremos el cumplimiento de Irán con sus compromisos nucleares", advirtieron los cancilleres de Reino Unido, Francia y Alemania, así como la jefa de la diplomacia europea Federica Mogherini.

En un clima de creciente tensión entre Irán y Estados Unidos, que anunció el martes el envío de bombarderos B-52 al Golfo, los europeos llamaron a Teherán a evitar una escalada y lamentaron que Estados Unidos imponga nuevas sanciones.

Horas después del anuncio de la República Islámica, la administración estadounidense volvió a endurecer sus sanciones. “Autorizar el acero y otros metales iraníes en sus puertos ya no se tolerará”, avisó Trump a los demás países.

Cuestión difícil

Como en el caso de la crisis en Venezuela o el acercamiento a Cuba, la posición de la UE sobre Irán choca con la del Estados Unidos, por lo que, a juicio del jefe del gobierno austríaco Sebastian Kurz, "seguirá siendo una cuestión difícil".

"Seguimos pensando que el acuerdo con los iraníes fue una oportunidad para sacar a Irán del aislamiento", agregó Kurz en la ciudad rumana de Sibiu, donde tiene lugar este jueves una cumbre de mandatarios de la UE sobre el futuro del bloque.

La presidenta lituana, Dalia Grybauskaite, llamó a la UE a actuar, "si es que pueda hacer algo", en este contexto "perturbador". "Si Irán se retira totalmente, estamos de nuevo en el punto de partido, como hace unos años", agregó.

Validado por una resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, el acuerdo permitió a Irán obtener un levantamiento parcial de las sanciones internacionales a las que estaba sometido, a cambio de limitar su programa nuclear.

Sin embargo, al juzgar que el acuerdo no ofrecía garantías suficientes, Donald Trump retiró a su país hace exactamente un año y restableció sanciones contra Teherán, algo que afectó duramente a su economía y a sus relaciones comerciales con otros países.

Aunque el resto de firmantes prometió permitir que Irán se beneficie de las ventajas económicas del acuerdo, el mecanismo creado por la UE para seguir comerciando y eludir las sanciones de Estados Unidos, no ha permitido ninguna transacción.

El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, dijo esperar que pueda preservarse el acuerdo, “un logro importante en la no proliferación nuclear y la diplomacia” y que “ha contribuido a la paz y la seguridad regionales e internacionales”.

Irán, potencia chiita en Oriente Medio y enfrentada a la sunita Arabia Saudí, anunció que ya no respetará las restricciones concernientes a las reservas de agua pesada y de uranio enriquecido, por el incumplimiento de Washington.

Y advirtió que, si al cabo de 60 días los otros países no encuentran una solución, dejará de respetar también las restricciones sobre el grado de enriquecimiento de uranio o las medidas relativas a la modernización del reactor de agua pesada de Arak, en el centro de Irán.

Aunque la cuestión de Irán no estaba prevista en la cumbre de mandatarios en la región rumana de Transilvania, en la que no participa la británica Theresa May, esta cuestión podría eclipsar el encuentro centrado en el porvenir de la UE.