
Washington y Caracas. AP, AFP y EFE. En Venezuela se están produciendo “alteraciones graves al orden democrático”, afirmó, este martes, el secretario general de la OEA, Luis Almagro, por lo cual pidió una “sesión urgente” del Consejo Permanente para discutir la situación política e institucional en ese país.
Almagro invocó la Carta Democrática Interamerican a, con base en el artículo 20 de esta, que autoriza a cualquier Estado o al secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA) a convocar al Consejo, en caso de que “en un Estado miembro se produzca una alteración del orden constitucional que afecte gravemente su orden democrático”.
De inmediato, el presidente venezolano, Nicolás Maduro, reaccionó con furia y acusó a Almagro de usurpar funciones y de pretender convertirse en un “poder supranacional” por encima de la Carta de la OEA y de la Constitución de Venezuela, que es la “única ley” que reconoce.
También anunció que demandará en los tribunales a los directivos de la Asamblea Nacional (dominada por la oposición) por usurpación de potestades del mandatario en el manejo de las relaciones internacionales e incurrir en “traición a la patria” por promover la aplicación de la Carta Democrática Interamericana.
Situación grave. Al decantarse por invocar este documento, el secretario general dirigió al presidente del Consejo Permanente, el argentino Juan José Arcuri, un informe de 132 páginas, en el que pide una sesión extraordinaria de ese órgano entre el 10 y el 20 de junio, dedicada a analizar la “alteración del orden constitucional” en Venezuela y cómo se afecta gravemente “el orden democrático” en ese país.
La OEA realizará su 46.ª Asamblea General del 13 al 15 de junio en República Dominicana, de modo que la propuesta de Almagro sugiere que esa reunión del Consejo Permanente se realice inmediatamente antes o después de dicha cumbre.
El portavoz de Almagro, Sergio Jellinek, dijo a la prensa, este martes, que, por el momento, el secretario general no tiene planes de plantear la cuestión de Venezuela en la Asamblea General.
Almagro basó su pedido en el artículo 20 de la Carta Democrática, que otorga al secretario general la atribución de convocar reuniones inmediatas para “realizar una apreciación colectiva y adoptar las decisiones que estime convenientes”.
“La crisis institucional de Venezuela demanda cambios inmediatos en las acciones del Poder Ejecutivo”, señaló Almagro en su extenso documento, “a riesgo de caer en forma inmediata en una situación de ilegitimidad”.
Ante ese cuadro, añadió, la responsabilidad de los países de la región es “asumir el compromiso” de hacer aplicar lo determinado por la Carta Democrática Interamericana “de una manera progresiva y gradual que no descarte ninguna hipótesis de resolución, ni las más constructivas ni las más severas”.
La normalidad institucional en Venezuela debe ser subsanada “de modo urgente y de forma consistente con los elementos esenciales y los componentes fundamentales de la democracia representativa”, señaló Almagro.
Entre los asuntos prioritarios por resolver mencionó la realización del referendo revocatorio del mandato presidencial. “Ese revocatorio no pertenece ni al gobierno ni a la oposición, sino al pueblo de Venezuela . Es deber de todo gobernante responder al mismo”.
Posiciones. La solicitud de Almagro generó varias reacciones entre los países miembros de la Organización continental.
El Gobierno de Costa Rica consideró que todavía no es el momento para decidir si apoyará la aplicación de la Carta Democrática Interamericana en la crisis política de Venezuela.
“No procede en este momento (...). No es el momento, estamos en etapas procesales que fija la OEA para la aplicación de la Carta Democrática (...). El tema es lo suficientemente serio como para analizarlo con toda la calma y la prudencia que esto amerita. (...) Tampoco es el momento para tomar una definición en el sí o en el no de algo que apenas está empezando a discutirse en el seno de la OEA, hay que ser respetuosos del secretario general, del Consejo Permanente y los procesos que fija la misma organización”, dijo el canciller Manuel González.
Para el Departamento de Estado de Estados Unidos, la OEA es el lugar “apropiado” para que los países expresen sus “preocupaciones ” sobre Venezuela.
El presidente de Ecuador, Rafael Correa, consideró que Almagro “está tomando decisiones por cuenta propia, de forma muy sui géneris ” y discrepó de la decisión del secretario general de la OEA respecto a la invocación de la Carta Interamericana.
La misión de Argentina en el organismo hemisférico someterá este miércoles a votación del Consejo Permanente un proyecto de declaración que propone actuar en la crisis de Venezuela de manera alternativa a la Carta Democrática Interamericana que activó Luis Almagro.