AFP. 27 septiembre, 2018
Un rohinyá cargaba con dos niños después de que un grupo de refugiados de esa etnia desembarcó en Shah Porir Dwip, Bangladés, procedentes de Birmania. Fue el 14 de setiembre del 2017.
Un rohinyá cargaba con dos niños después de que un grupo de refugiados de esa etnia desembarcó en Shah Porir Dwip, Bangladés, procedentes de Birmania. Fue el 14 de setiembre del 2017.

Ginebra. El Consejo de Derechos Humanos de la ONU decidió este jueves crear un equipo que se encargue de reunir las pruebas sobre los crímenes más graves cometidos en Birmania desde el 2011 que puedan ser presentados ante los tribunales.

Una resolución en ese sentido, propuesta por la Unión Europea y la Organización de la Cooperación Islámica (OCI), fue adoptada con 35 votos a favor de los 47 Estados en el Consejo. Hubo tres votos en contra (China, Filipinas y Burundi) y 7 abstenciones.

Venezuela y Cuba no votaron.

“Es la primera vez” que el Consejo de Derechos Humanos crea un mecanismo como este, indicó a la AFP un portavoz del órgano de la ONU, Rolando Gómez.

La decisión del Consejo tiene que ser aprobada por la Asamblea General de la ONU, como es el caso para todas la decisiones tomadas por el órgano.

De esta minoría, más de 700.000 huyeron a Bangladés tras una ofensiva del ejército birmano, en agosto del 2017, lanzada en respuesta a varios ataques de rebeldes rohinyás contra puestos fronterizos.

El gobierno civil de la premio Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi se mantiene firme desde el 2017 en su postura de defender a los militares, una fuerza política poderosa con la que la exdisidente trata de entenderse desde principios del 2016.

Birmania rechazó ese informe en un claro desafío a la comunidad internacional al día siguiente de una reunión del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas en agosto.

Varios países, incluido Estados Unidos, apoyaron la idea de abrir diligencias judiciales internacionales contra los responsables militares birmanos, tras la publicación del informe.