AFP. 17 enero
El líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, da un sermón a la multitud durante la oración del viernes en la capital, Teherán, el 17 de enero del 2020. Foto: AFP
El líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, da un sermón a la multitud durante la oración del viernes en la capital, Teherán, el 17 de enero del 2020. Foto: AFP

Teherán. El ayatolá Alí Jamenei pidió este viernes firmeza y unidad de los ciudadanos frente a sus "enemigos", después de días de protestas contra el gobierno en las calles de Teherán, tras el derribo accidental de un avión ucraniano.

Se trata de la primera vez en ocho años que Jamenei lideró el sermón de la gran oración de los viernes en la mezquita Mosalla de Teherán. Su presencia es señal inequívoca del momento de tensión interna y externa que vive el país.

"Irán mostró que apoya la resistencia y no la sumisión. Aquellos que intentan mostrar otra cosa a la opinión mundial no son honestos", clamó Jamenei ante una mezquita abarrotada de fieles.

Su discurso fue a menudo interrumpido por los gritos de la multitud presente, que pedía la "muerte de Estados Unidos" y la "muerte de Israel".

Jamenei calificó el derribo del avión civil ucraniano, alcanzado por error por un misil iraní el 8 de enero, de tragedia "amarga", pero pidió que no eclipse el "sacrificio" del general Qasem Soleimani, muerto cinco días antes en un ataque estadounidense en Irak.

"Fue un amargo accidente (...) pero algunos lo presentan de una manera que tiende a olvidar el gran sacrificio y martirio" del general Soleimani", jefe de la Fuerza Quds de los Guardianes de la Revolución y artífice de la estrategia militar iraní en Oriente Medio, dijo.

Este peso pesado de la política iraní falleció en un ataque con drones cerca del aeropuerto de Bagdad, cometido por Estados Unidos. En represalia, Irán atacó con misiles dos bases iraquíes que albergan a soldados estadounidenses y derribó por error el avión ucraniano que acababa de despegar de Teherán con destino a Kiev.

Estos ataques cruzados pusieron a Irán y Estados Unidos, enemigos acérrimos, al borde de un enfrentamiento, aunque finalmente los dirigentes suavizaron el tono y aseguraron que no deseaban una nueva guerra.

En junio del 2019, Estados Unidos e Irán también estuvieron al borde de un enfrentamiento después de que Teherán derribó un dron estadounidense que habría violado su espacio aéreo. El presidente Donald Trump dijo en este momento que había anulado in extremis una respuesta militar.

El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, instó este viernes a la “distensión” y a poner fin a las “amenazas constantes”. La tragedia del avión “es una señal muy seria y una señal para empezar a trabajar en la reducción de la escalada y no en constantes amenazas y vuelos de combate en esta región”, dijo Lavrov.

‘Nuestros enemigos estaban felices’

"Nuestros enemigos estaban tan felices con el accidente del avión como nosotros tristes... (Están) felices por haber encontrado algo para cuestionar a los Guardianes (de la Revolución), a las fuerzas armadas, al sistema", agregó.

En el avión viajaban 176 pasajeros y miembros de la tripulación, la mayoría iraníes y canadienses, y no hubo supervivientes.

El ayatolá Alí Jamenei muestra a los iraníes cantando consignas durante las oraciones del viernes en Teherán, el 17 de enero del 2020. Foto: AFP
El ayatolá Alí Jamenei muestra a los iraníes cantando consignas durante las oraciones del viernes en Teherán, el 17 de enero del 2020. Foto: AFP

Paralelamente, el hecho de que las autoridades iraníes tardaran en reconocer su responsabilidad en el accidente del avión desató protestas contra el gobierno en Teherán y en otras ciudades.

"Los pocos cientos que ensuciaron la imagen del general Soleimani, ¿son el pueblo de Irán? ¿O (el pueblo de Irán son) aquellas multitudes en las calles?", se preguntó Jamenei.

Jamenei se refería a los manifestantes que habían desgarrado el retrato del general en Teherán y a las impresionantes multitudes que se desplazaron para su funeral después de que su cuerpo fue repatriado desde Irak.

"El día en que decenas de millones de personas en Irán e Irak bajaron a las calles para rendir homenaje a Soleimani es un día de Dios. Y el día en que los misiles destruyeron la base del ejército estadounidense en Irak es también un día de Dios", agregó.

Un general de los Guardianes de la Revolución asumió la total responsabilidad del drama del avión y explicó que había sido provocado por un subordinado que pensó que el Boeing ucraniano era "un misil de crucero" y en un contexto de tensión y ataques cruzados disparó.

Irán está dispuesto a entregar la caja negra de la aeronave a Ucrania, anunció Kiev, mientras que el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, sugirió que esos aparatos sean mandados a un laboratorio francés.

Ataques contra Occidente

El jueves, una ceremonia de recuerdo a las víctimas del avión en Isfahán, en el centro del país, se transformó de nuevo en manifestación contra el gobierno.

El viernes, las autoridades iraníes anunciaron que "a petición de la población" se celebrarían manifestaciones de apoyo al gobierno y a las fuerzas armadas "contra el Gran Satán (nombre con el que Irán se refiere a menudo a Estados Unidos, ndlr)".

El presidente iraní, Hasán Rohani reconoció el jueves que había una crisis de confianza hacia las autoridades después de los acontecimientos de los últimos días.

El mandatario también defendió su política de apertura frente a las críticas de los ultraconservadores, por ejemplo Jamenei, que repite a menudo que los occidentales no son dignos de confianza.

Justamente en su sermón del viernes, Jamenei tildó de cobardes a los gobiernos británico, francés y alemán, refiriéndose a su decisión de activar el mecanismo de resolución de disputas del acuerdo nuclear firmado con Irán en el 2015, para forzarle a cumplir los compromisos expresados en este pacto.

“Ha quedado demostrado ahora (....) que son los lacayos de Estados Unidos y estos gobiernos cobardes esperan que Irán se someta”, dijo el ayatolá.

Sanciones para líder iraní

Estados Unidos impuso este viernes sanciones a un nuevo alto funcionario iraní, aunque aseguró que Teherán parecía seguir trabajando para una reducción de la tensión militar entre los dos países.

En una conferencia de prensa, el emisario de Estados Unidos para Irán, Brian Hook, anunció que se impondrían sanciones al general Hassan Shahvarpour, acusado de haber reprimido de manera sangrienta las manifestaciones de noviembre pasado en la ciudad de Mahshahr.

Shahvarpour "supervisó la masacre de 148 iraníes indefensos en la región de Mahshahr", dijo Hook.

También anunció que Estados Unidos había recibido 88.000 mensajes después de pedirle al pueblo iraní que compartiera con el gobierno estadounidense videos, fotos o testimonios de la represión.

"Continuaremos responsabilizando a los jerarcas del régimen por los abusos contra los derechos humanos", dijo.

Estas sanciones prohíben especialmente a Hassan Shahvar el acceso al territorio estadounidense, una medida simbólica, ya que la administración de Donald Trump ya ha endurecido considerablemente las restricciones de visados que afectan a los iraníes.