Rafah. Este domingo, Israel lanzó un fuerte bombardeo en la Franja de Gaza, reforzando su postura en vista de una posible incursión terrestre. Esto ocurre dos semanas después de una guerra desatada por un ataque sin precedentes de Hamás, el movimiento islamista palestino, en suelo israelí.
Por su parte, Estados Unidos anunció el fortalecimiento de su presencia militar en la región con el objetivo de prevenir una escalada generalizada del conflicto.
Según Hamás, que controla la Franja de Gaza, al menos 80 personas murieron en la noche del sábado al domingo debido a los bombardeos.
Los ataques alcanzaron la ciudad de Rafah, ubicada cerca de la frontera con Egipto en el sur de Gaza, y se observaron columnas de humo en el norte de la Franja, según reportes de periodistas de esta agencia.
El portavoz del ejército israelí, el general Daniel Hagari, anunció que a partir de ese día, intensificarían sus ataques en Gaza con el propósito de “reducir los riesgos para nuestras fuerzas en las próximas etapas” del conflicto.
Este anuncio se produce luego de que Hamás lanzara un ataque el 7 de octubre, al cual Israel respondió con la promesa de “aniquilar” al movimiento islamista palestino.
En este contexto, el jefe del Estado Mayor israelí, el general Herzi Halevi, declaró que estaban preparados para llevar a cabo una operación terrestre en Gaza con el objetivo de destruir infraestructuras y a los miembros de Hamás.
Según las autoridades israelíes, más de 1.400 personas murieron en Israel desde el 7 de octubre, la mayoría de ellos civiles que fueron víctimas de disparos, quemados vivos o mutilados por combatientes de Hamás.
Dentro de la Franja de Gaza, al menos 4.385 palestinos, en su mayoría civiles, perdieron la vida debido a los continuos bombardeos israelíes en represalia desde hace dos semanas, según el Ministerio de Salud de Hamás.
El ejército israelí concentró decenas de miles de soldados en las fronteras de esta estrecha región, donde residen 2.4 millones de palestinos en condiciones de alta densidad. Cualquier operación terrestre en este lugar sobrepoblado, lleno de trampas y túneles, y enfrentándose a combatientes de Hamás con experiencia en la guerra y la retención de más de 200 rehenes israelíes y extranjeros, conlleva sin duda peligros significativos.
Familia diezmada
En las proximidades de la frontera con Gaza, el kibutz Beeri, que fue escenario de una masacre de al menos 100 personas por parte de comandos de Hamás, se prepara para llevar a cabo funerales este domingo.
Romy Gold, una exparacaidista de 70 años que se está preparando para asistir a los funerales de cinco miembros de una misma familia en Beeri, comenta: “No estoy segura de que ninguno de nosotros sea capaz de asimilar y comprender lo que ocurrió. Necesitamos garantías de que no volverá a ocurrir, y esa no es la sensación que tenemos”.
En su contraofensiva para recuperar el control de las zonas atacadas en el sur de Israel, el ejército israelí eliminó a aproximadamente 1.500 combatientes de Hamás.
El 15 de octubre, Israel instó a los civiles en el norte de la Franja de Gaza a buscar refugio en el sur para protegerse de los bombardeos.

Situación “catastrófica” en Gaza
A pesar de este llamado, los bombardeos continúan en el sur de Gaza, con informes de las autoridades de Hamás sobre la muerte de nueve personas en un ataque en Jan Yunis este sábado por la noche.
Según la Organización de las Naciones Unidas (ONU), al menos 1.4 millones de palestinos fueron desplazados desde el inicio del conflicto, y la situación humanitaria en el territorio es calificada como “catastrófica”. La Franja de Gaza se encuentra bajo un estado de “sitio total” desde el 9 de octubre, lo que llevó al corte de suministro de agua, electricidad y alimentos.
Este sábado, un convoy de ayuda humanitaria ingresó al enclave palestino a través del paso de Rafah, en la frontera con Egipto, el único cruce no controlado por Israel. Sin embargo, este paso se cerró nuevamente después del paso de 20 camiones. Según la ONU, se necesitarían al menos 100 camiones diarios para satisfacer las necesidades de la población de Gaza.
Refuerzo de Estados Unidos
Además, las hostilidades se extendieron a la frontera entre el norte de Israel y el sur de Líbano, con enfrentamientos recurrentes entre el ejército israelí y Hizbulá, el grupo pro-iraní aliado de Hamás. El ejército israelí advirtió que Hizbulá “arrastrará a Líbano a una guerra de la que no sacará ningún beneficio, pero en la que arriesga perder mucho” debido a las “escaladas de Irán y sus fuerzas afines”.
Ante las crecientes tensiones en la región, Estados Unidos anunció el despliegue de sistemas de defensa antimisiles en toda la región y el “predespliegue” de recursos militares adicionales.
Israel ordenó la evacuación de numerosas comunidades en el norte de su territorio, y en Líbano, miles de personas también huyeron de las zonas fronterizas hacia la ciudad de Tiro en el sur.
Desde el 7 de octubre, al menos 90 personas murieron en Cisjordania ocupada debido a ataques del ejército o colonos israelíes, según el Ministerio de Salud palestino. El ejército israelí informó este domingo que mató a “agentes terroristas” de los grupos palestinos Hamás y Yihad Islámica en un ataque aéreo contra una mezquita en la ciudad cisjordana de Yenín.
La Media Luna Roja en Yenín reportó una persona muerta y tres heridas en el ataque. El Ministerio de Salud palestino señaló que dos hombres murieron en el ataque. Además, los bombardeos de Israel dejaron fuera de servicio los dos principales aeropuertos de Siria, en Damasco y Alepo, según informaron los medios estatales citando una fuente militar.

