10 septiembre
El papa Francisco se ha visto inmerso en una crisis por acusaciones de encubrimientos de abuso sexual dentro de la Iglesia católica hacia él y otros altos mandos del Vaticano.
El papa Francisco se ha visto inmerso en una crisis por acusaciones de encubrimientos de abuso sexual dentro de la Iglesia católica hacia él y otros altos mandos del Vaticano.

Ciudad del Vaticano. La Santa Sede brindará “las aclaraciones necesarias” tras los recientes ataques frontales de un grupo ultraconservador de la Iglesia católica contra el papa Francisco, anunció este lunes el consejo de cardenales (C9) que ayuda a Francisco en la reforma del Vaticano.

A finales de agosto, durante la visita del Papa a Irlanda, monseñor Vigano, embajador del Vaticano en Washington entre el 2011 y el 2016, publicó un folleto en el que acusa al Papa, y a más de dos decenas de funcionarios y exfuncionarios de haber ignorado durante cinco años todos los informes sobre el arzobispo McCarrick, presentado como un notorio depredador sexual.

El Papa no quiso hacer comentarios sobre el texto en el avión que lo trasladó de vuelta desde Dublín, y más tarde afirmó que sólo “el silencio y la oración” podían combatir al “escándalo” y la “división”.

En un comunicado el C9 expresó su “plena solidaridad con el papa Francisco” en este debate que divide profundamente a la Iglesia estadounidense y sacude a todo el Vaticano, afirmando que la Santa Sede está “por formular las eventuales aclaraciones necesarias”.

En su declaración, el Consejo de cardenales también destacó una reflexión sobre la estructura y composición de este consejo creado por Francisco poco después de asumir el papado en la primavera del 2013, para ayudarlo en la reforma de la Curia (gobierno del Vaticano).

La decisión del Papa de no responder inmediatamente a las acusaciones de Vigano ha causado frustración entre muchos católicos de Estados Unidos, quienes estaban furiosos por el hecho de que los abusos sexuales de McCarrick hacia niños y seminaristas jóvenes eran algo conocido en los altos círculos de la iglesia.

Esa indignación ha aumentado por las revelaciones en un informe de un jurado investigador en Pensilvania sobre abusos a más de 1.000 niños por parte de unos 300 sacerdotes en más de 70 años, encuentros por obispos.

Desde la publicación del reporte el mes pasado, fiscales en de media decena de otros estados han anunciado planes para investigaciones similares.

Prioridad

La comisión contra la pedofilia creada por el papa Francisco afirmó el domingo que la lucha contra los abusos de los niños debe ser un asunto prioritario de la Iglesia Católica, así como comprometerse en que la jerarquía conozca los testimonios de las víctimas.

En ese marco la Comisión Pontificia para la Protección de los Menores creada en el 2014 y renovada a principios del 2018, celebró su reunión semestral entre el viernes y el domingo.

Arzobispo Carlo María Vigano, embajador del Vaticano en Washington entre 2011 y 2016, escucha Conferencia de Obispos Católicos. Vigano acusó al Papa de encubrir los abusos sexuales del ex-Cardinal Theodore McCarrick.
Arzobispo Carlo María Vigano, embajador del Vaticano en Washington entre 2011 y 2016, escucha Conferencia de Obispos Católicos. Vigano acusó al Papa de encubrir los abusos sexuales del ex-Cardinal Theodore McCarrick.

“Llevar la palabra de las víctimas a las jerarquías de la Iglesia es crucial para que todos comprendan cuán importante es para la Iglesia dar respuestas rápidas y correctas a todas las situaciones de abuso, independientemente del momento cuándo se manifiestan”, dijo el obispo O’Malley en una entrevista con el sitio web de noticias del Vaticano.

En los últimos meses, los miembros de la comisión han participado en un centenar de reuniones y conferencias en diferentes partes del mundo, en particular "en los continentes donde este tema es nuevo o donde la gente no habla mucho de eso", según un comunicado del Vaticano.

En la Asamblea Plenaria de la Comisión, un grupo de expertos dedicados al trabajo con supervivientes anunciaron “la puesta en marcha de una serie de proyectos piloto, el primero de los cuales será en Brasil”, agregó el comunicado sobre una tarea que tiene como objetivo “crear ambientes seguros y procesos transparentes a través de los cuales las personas que han sido abusadas puedan dar un paso adelante”.