Gaza. Decenas de soldados israelíes, algunos de ellos encapuchados y disparando al aire, ordenan rendirse a los gazatíes refugiados en el hospital Al Shifa. La batalla en torno al mayor hospital de Gaza ha llegado hasta sus pasillos, según relata un periodista colaborador de esta agencia.
A través de altavoces, y en árabe, los soldados israelíes instruyen a los pacientes: “todos los hombres de 16 años en adelante, manos arriba y salgan de los edificios hacia el patio interior para rendirse”.
Dicho esto, cientos de jóvenes salen de los diferentes servicios del inmenso complejo, ubicado en la ciudad de Gaza, al norte de la Franja, donde se concentran los combates entre los tanques israelíes y los combatientes del movimiento islamista Hamás, en el poder en este territorio palestino.
En la batalla, Hamás cuenta con el respaldo de la Yihad Islámica, otro movimiento palestino. Ambas organizaciones son designadas como “terroristas” por Israel, Estados Unidos y la Unión Europea (UE).
La Casa Blanca informó que fuentes de inteligencia estadounidenses respaldaron la afirmación israelí de que Hamás y la Yihad Islámica tienen un centro de mando debajo del hospital Al Shifa. Israel acusó durante años a ambos movimientos de utilizar a los civiles palestinos como “escudos humanos”.
Hamás lo niega y solicitó en varias ocasiones la visita de comisiones de investigación internacionales. El gobierno del movimiento islamista palestino también acusó al ejército israelí de cometer “un crimen de guerra y un crimen contra la humanidad”.

Según la Organización de las Naciones Unidas (ONU), alrededor de 2.300 personas, incluyendo numerosos pacientes, personal médico y desplazados por el conflicto, se encuentran en el hospital Al Shifa, rodeado desde hace días por las tropas israelíes.
La Cruz Roja expresó este miércoles su extrema preocupación por el asalto israelí a este hospital.
El 7 de octubre, Hamás lanzó un ataque sorpresa en el sur de Israel en el que murieron unas 1.200 personas, en su mayoría civiles, según las autoridades israelíes.
Desde entonces, el ejército israelí bombardeó diariamente la Franja de Gaza. Más de 11.000 palestinos perdieron la vida en esos ataques, según el ministerio de Salud de Hamás.
Generadores inactivos
Según médicos y ONGs internacionales, aquellos que abandonen el centro corren el riesgo de ser blanco de disparos por parte de las fuerzas israelíes.
Este miércoles por la mañana, columnas enteras de palestinos, con las manos al aire, se dirigieron al patio del hospital desde el servicio de quemados, la maternidad (blanco reciente de disparos), el departamento de cirugía y hasta el servicio de diálisis, según un periodista refugiado desde hace días en Al Shifa.
En el interior, los soldados disparan al aire de habitación en habitación, buscando combatientes de Hamás.
Mujeres y niños asustados y llorando fueron cacheados, y otros tuvieron que pasar por un puesto equipado con una cámara de reconocimiento, según el periodista.
En el interior del complejo hay tanques israelíes, apostados frente a varios servicios, incluido el de urgencias. En los últimos días, los generadores dejaron de funcionar por falta de carburante, consecuencia del asedio impuesto por Israel desde el 9 de octubre.
Incubadoras
Al menos nueve bebés prematuros murieron después de ser sacados de sus incubadoras, y 27 pacientes en cuidados intensivos fallecieron porque no disponían de un respirador funcional, según el ministerio de Salud de Hamás.
En el complejo se excavó una fosa común, donde ya reposan 179 cadáveres, según el director del hospital, el doctor Mohammed Abu Salmiya.
El ejército israelí dijo haber enviado equipos médicos y soldados que hablan árabe para operar en una “zona específica” de Al Shifa.
Este miércoles por la mañana, también informó haber entregado “incubadoras, comida para bebés y material médico” durante la operación.
