Agencia AFP. 19 marzo
Los jueces llegan al Gran Salón de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) en La Haya, el 19 de marzo del 2018, cuando Bolivia y Chile se enfrentan sobre un conflicto fronterizo. Foto: AFP
Los jueces llegan al Gran Salón de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) en La Haya, el 19 de marzo del 2018, cuando Bolivia y Chile se enfrentan sobre un conflicto fronterizo. Foto: AFP

La Haya. Bolivia denunció este lunes ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) el intento de Chile de “repudiar” una eventual obligación de negociar un acceso al océano Pacífico para el país del altiplano, al inicio de la última fase de su disputa ante este tribunal.

“Chile ha tratado de repudiar ese compromiso en el 2011″, aseveró el representante boliviano ante la CIJ, el expresidente Eduardo Rodríguez Veltzé, para quien esa negativa provocó que el Gobierno de Bolivia llevara el caso -en el 2013- ante esa corte de la ONU que tiene su sede en La Haya , Holanda.

La Paz argumenta que Chile ofreció en diferentes momentos solucionar el tema de un acceso soberano al mar tras la Guerra del Pacífico de 1879-1883, cuando Bolivia perdió 120.000 km² de territorio y sus únicos 400 km de costa, una obligación jurídica, a su juicio, que no cumplió.

Y, en el 2011, el entonces presidente de Chile, Sebastián Piñera, quien asumió de nuevo recientemente las riendas de su país, aseguró ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que “no hay asuntos territoriales pendientes” con Bolivia. Para este país, esto representa la consagración del incumplimiento.

“Chile ha reconocido por más de un siglo el derecho de Bolivia de obtener un acceso soberano al océano Pacífico” mediante “acuerdos, promesas unilaterales y prácticas diplomáticas”, sostuvo el presidente boliviano, Evo Morales, en una rueda de prensa en un hotel de La Haya.

El objetivo de La Paz, que el lunes centró sus alegatos en cuestiones sobre todo históricas, es que Chile “regrese a una mesa de negociación”, pero “no le pide” a la Corte -creada en 1945- para resolver disputas entre Estados que fije “las modalidades específicas del acceso soberano al mar”, según Rodríguez Veltzé.

Con los alegatos orales, que terminan el 28 de marzo, esta histórica disputa entre ambos países suramericanos ante la CIJ entra en su última fase antes del fallo, que suele llegar meses después.

Este semana, Bolivia volverá a exponer el martes y Chile responderá el jueves y el viernes.

Chile: buena vecindad

La tesis de Chile, es que si bien, a lo largo de su historia, ha dialogado con Bolivia para mejorar su acceso al Pacífico, no lo ha hecho como un reconocimiento de una obligación jurídica pendiente, sino como un acto de buena vecindad.

Última fase en La Haya de disputa por mar entre Chile y Bolivia

Actualmente, Bolivia puede utilizar los puertos marítimos chilenos, tal como prevé el Tratado de Paz de 1904, donde “Chile reconoce en favor de Bolivia, y a perpetuidad, el más amplio y libre derecho de tránsito comercial por su territorio y puertos del Pacífico”.

Según Payam Akhavan, especialista en Derecho Internacional y consejero de Bolivia, “un derecho de tránsito comercial no significa un acceso soberano” al océano Pacífico como reclama Bolivia, junto a Paraguay, los únicos países del continente americano sin costa.

“Esta es una vieja deuda que necesita ser saldada”, opinó Amancay Colque, mientras sostenía una gran bandera frente al palacio de la Paz, sede de la CIJ, y adonde se desplazaron una veintena de activistas bolivianos desde toda Europa.

Necesidad del mar

Bolivia, que suele denunciar el impacto económico de las huelgas en aduanas y puertos chilenos, arguyó ante los magistrados que, de tener acceso al mar, el crecimiento anual de su producto interno bruto (PIB) sería “al menos 20% mayor”.

“Nuestro país sufre limitaciones en su crecimiento y desarrollo”, según Morales.

La expectativa es alta. El presidente boliviano, quien aspira a su reelección en el 2019 en un continente cuyos gobiernos viran hacia la derecha, se desplazó incluso a La Haya como parte de la delegación boliviana, algo inusual.Y, aunque la disputa se centra en la “obligación de negociar un acceso al océano Pacífico”, la cuestión fronteriza sobrevolaba el ambiente, incluso con cruces de tuits entre Morales y Piñera sobre la soberanía de Antofagasta que, en virtud del tratado de 1904, pasó a control chileno.

Desde Chile, el inquilino del palacio de la Moneda reiteró también la posición de su país de que no tienen nada que negociar, pero abrió la puerta a “escuchar y dialogar con Bolivia” como “la mejor forma de conducir las relaciones entre dos países vecinos”.

El presidente boliviano, Evo Morales (izquierda), saludó este lunes 19 de marzo del 2018 al vicecanciller chileno, Alfonso Silva, en la Corte Internacional de Justicia de La Haya.
El presidente boliviano, Evo Morales (izquierda), saludó este lunes 19 de marzo del 2018 al vicecanciller chileno, Alfonso Silva, en la Corte Internacional de Justicia de La Haya.

Más allá de ambos países, que solo tienen relaciones a nivel consular desde 1978 tras un fallido acercamiento, los alegatos y la futura decisión del tribunal también serán seguidos de cerca en Perú, país aliado de Bolivia en el conflicto del siglo XIX.

Perú firmó un acuerdo con Santiago en 1929 que establece que debe ser consultado, si Chile decidiera ceder en algún momento a Bolivia un territorio que fue peruano antes de la guerra.

Chilenos y bolivianos enfrentan un segundo proceso en trámite en la CIJ, por el uso de las aguas del Silala. Para Chile, que presentó en el 2016, es un río internacional, mientras que Bolivia lo considera un manantial que le pertenece.