
Caracas, Venezuela. El hijo del depuesto presidente venezolano Nicolás Maduro dijo el jueves que confía en el sistema legal de Estados Unidos, aunque insistió en los “vestigios de ilegitimidad” del proceso porque se origina con su “secuestro” en una operación militar ordenada desde Washington.
Maduro y su esposa, Cilia Flores, acudieron el jueves al tribunal para su segunda comparecencia ante un juez en Nueva York desde su captura el 3 de enero en una operación militar ordenada por el presidente estadounidense, Donald Trump. Ambos están detenidos en una cárcel de Brooklyn desde hace casi tres meses.
“Nosotros aspiramos que el juicio se siga dando en el marco de la legalidad de los Estados Unidos. Confiamos en el sistema legal de los Estados Unidos”, dijo a la AFP el diputado Nicolás Maduro Guerra, conocido popularmente como “Nicolasito”.
“Este juicio es un juicio que de origen ya tiene vestigios de ilegitimidad por la captura, el secuestro, la operación militar de un presidente electo”, añadió. “Tiene inmunidad mundial, según el convenio de Ginebra, el convenio de Viena”.
Maduro y Flores están acusados de “narcoterrorismo”, de importar cocaína y posesión de ametralladoras y artefactos destructivos.
Ambos se declararon “no culpables” en una primera audiencia el 5 de enero. El mandatario depuesto aseguró entonces que era un “prisionero de guerra”.
Trump dijo el jueves que Maduro enfrentará “otros cargos” judiciales más adelante. “Asumo que tendrá un juicio justo. Pero me imagino que enfrentará otros juicios”, sostuvo.

Desde Caracas, el hijo de Maduro se dijo confiado en que la justicia estadounidense desestime los cargos.
“Nosotros esperamos que desestimen los cargos, pero es un poco improbable, es improbable”, indicó. “Y esperamos, bueno, que se le permita su defensa, que se le permita tener la voz”.
“Este juicio es un juicio que de origen ya tiene vestigios de ilegitimidad por la captura, el secuestro, la operación militar de un presidente electo”, añadió. “Tiene inmunidad mundial, según el Convenio de Ginebra, el Convenio de Viena”.
“Nicolasito” acompañó a centenares de seguidores del presidente depuesto en la plaza Bolívar de Caracas, donde una pantalla gigante transmitía la cobertura del juicio. “¡Libertad, libertad para Cilia y Nicolás!” coreaban los presentes.
Maduro gobernó Venezuela desde marzo de 2013. Delcy Rodríguez era su vicepresidenta y asumió el poder tras su captura.
Bajo presión de Trump, la mandataria encargada dio un vuelco a la maltrecha relación con Washington con concesiones en petróleo y minería.
