
Buenos Aires, Argentina. El Gobierno de Argentina dijo que Brasil solicitó este martes el regreso a Buenos Aires del embajador argentino en ese país, en el marco de la crisis diplomática provocada por los dichos del presidente Javier Milei en contra de su par Luiz Inácio Lula da Silva.
El ejecutivo brasileño comunicó además la decisión de reducir “el nivel de representación diplomática bilateral al nivel de Encargados de Negocios”, informó la Cancillería argentina en un comunicado en X.
En un acto político, el presidente argentino intervino de una manera sin precedentes en la relación entre ambos países. Sin mencionarlos directamente, el ultraliberal Milei se refirió el sábado al izquierdista Lula como “presidiario” y “ladrón” y al juez de la corte suprema Alexandre de Moraes como “basura calva”, durante un acto en el que se oficializó la candidatura presidencial del derechista Flávio Bolsonaro para competir en las elecciones de octubre.
“El embajador de Brasil en Buenos Aires, Julio Bitelli, fue llamado a consultas (...) debido a las ofensas proferidas ayer (sábado) por el presidente argentino”, señaló a la AFP un portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores sobre esta medida diplomática que un Estado toma con respecto a otro cuando considera afectada la relación bilateral.
Milei “ofendió a dos poderes, al pueblo y a la democracia brasileñas”, dijo a la AFP una fuente diplomática brasileña.
Figura de la derecha latinoamericana, Milei advirtió en el acto junto a su aliado Bolsonaro sobre “el riesgo Lula” en las elecciones y llamó a Brasil a salir de “su sometimiento al zurdo”.
Sin nombrar tampoco al juez Moraes, Milei dijo que “la basura calva” le impidió visitar a su “amigo injustamente encarcelado” Jair Bolsonaro, padre de Flávio y expresidente de Brasil (2019-2022), preso por un intento de golpe de Estado en 2022.
Considerado un enemigo por el bolsonarismo, Moraes había negado a Milei un permiso para visitar a Bolsonaro en su arresto domiciliario en Brasilia.
Ante los dichos del mandatario argentino, el canciller brasileño Mauro Vieira tomó la decisión de llamar a consultas al embajador Bitelli.
