La captura del presidente venezolano Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, fue el resultado de una operación militar altamente compleja y planificada durante meses, denominada Operación Resolución Absoluta (Operation Absolute Resolve, en inglés), ejecutada por las Fuerzas Armadas de Estados Unidos entre la noche del 2 y la madrugada del sábado 3 de enero en Caracas.
Así lo detalló este sábado el general Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, quien afirmó en conferencia de prensa que la misión combinó décadas de experiencia en operaciones antiterroristas en Medio Oriente, el suroeste asiático y África, y requirió una integración inédita de fuerzas aéreas, terrestres, navales, espaciales y cibernéticas.
El general explicó que el trabajo entre varias agencias del gobierno comenzó meses atrás, tras un prolongado esfuerzo de inteligencia para localizar a Maduro, seguir sus desplazamientos, rutinas y patrones de seguridad, y determinar el momento más adecuado para actuar con el menor riesgo posible para civiles.
“Observamos, esperamos, nos preparamos y permanecimos pacientes”, afirmó Caine, quien subrayó que la elección del día fue clave para maximizar la sorpresa y minimizar daños colaterales.
El factor climático también influyó.
Durante semanas, las fuerzas estadounidenses permanecieron en alerta hasta que, en la noche del 2 de enero, las condiciones meteorológicas permitieron abrir una “ventana” operativa que solo —dijo— “los aviadores más experimentados del mundo podían aprovechar”.
Más de 150 aeronaves y un ataque sincronizado
A las 10:46 p. m. del viernes (11:46 p. m. en Costa Rica), Trump dio la orden final.
De inmediato, más de 150 aeronaves comenzaron a despegar desde 20 bases distintas, tanto terrestres como marítimas, distribuidas a lo largo del hemisferio occidental, indicó el militar.
El despliegue incluyó bombarderos, cazas, aviones de inteligencia, aeronaves de vigilancia, helicópteros y drones, con la participación de soldados, marinos, aviadores, infantes de marina y personal de la Fuerza Espacial, en coordinación con agencias de inteligencia como la Agencia Central de Inteligencia (CIA), Agencia de Seguridad Nacional y la National Geospatial-Intelligence Agency (agencia líder en inteligencia geoespacial, así como equipos de seguridad y justicia).
Los helicópteros que transportaban a la fuerza de extracción volaron a muy baja altura sobre el mar, a unos 30 metros, para evitar detección.
Al aproximarse a Venezuela, Estados Unidos activó capacidades espaciales, cibernéticas y electrónicas para abrir un corredor seguro hacia Caracas.
Simultáneamente, aviones F-22, F-35, F-18, bombarderos B-1 y otras aeronaves neutralizaron o desactivaron los sistemas de defensa aérea venezolanos, con el objetivo de proteger a los helicópteros y al personal en tierra.

Ingreso a Caracas y enfrentamientos
La fuerza ingresó a Caracas cerca de la 1:01 a. m. (2:01 a. m. en Costa Rica) y llegó al complejo donde se encontraban Maduro y su esposa, minutos después.
Previamente, en una entrevista con la cadena Fox News, el presidente Donald Trump había indicado que los militares ensayaron repetidamente la operación y lograron ejecutarla impecablemente, rompiendo las puertas de acero que protegían al Maduro en “cuestión de segundos”.
Durante la conferencia de prensa, Caine aseguró que se mantuvo el factor sorpresa total hasta el último tramo del ingreso.
Durante la operación, algunos helicópteros recibieron fuego desde tierra y respondieron en defensa propia. Una aeronave fue alcanzada, pero se mantuvo operativa y logró completar la misión.
Con apoyo de inteligencia en tiempo real, las fuerzas estadounidenses aislaron el área, aseguraron el perímetro y procedieron a la detención de los encartados, quienes —según el general— se rindieron y fueron puestos bajo custodia sin bajas estadounidenses.
Tras asegurar a los detenidos, la fuerza inició la fase de extracción, protegida por cobertura aérea y drones armados. Se registraron nuevos intercambios defensivos mientras los helicópteros abandonaban el territorio venezolano.
A las 3:29 a. m. (4:29 a.m. en Costa Rica), la operación ya se encontraba sobre aguas internacionales. Maduro y su esposa fueron trasladados al buque USS Iwo Jima, desde donde quedaron bajo control de autoridades estadounidenses.
“No falló ningún componente. El fracaso nunca es una opción para la fuerza conjunta estadounidense”, concluyó Caine, quien calificó la misión como “audaz, extremadamente precisa y posible solo para Estados Unidos”.
