
Alrededor de 40 personas murieron y 115 resultaron heridas, muchas de ellas de gravedad, tras un devastador incendio ocurrido en Suiza la víspera de Año Nuevo. El siniestro ocurrió en el bar Le Constellation, en la localidad turística de Crans-Montana, en el cantón de Valais, según confirmaron reportes oficiales de la Policía Federal Suiza y autoridades cantonales, citadas por prensa del país europeo.
El comandante de la policía del Valais informó a la prensa que el siniestro se produjo durante las celebraciones de fin de año y que obligó a un amplio despliegue de emergencia.
Decenas de heridos fueron evacuados en helicóptero hacia hospitales de Sion, así como a centros médicos de Ginebra y Zúrich, ubicados a cerca de 100 kilómetros del lugar.
De acuerdo con el Hospital Universitario de Lausana, la mayoría de los pacientes atendidos tiene entre 16 y 26 años, lo que subraya el impacto del suceso entre población joven.
Las autoridades advirtieron que la identificación de las víctimas podría tardar varios días, debido a la magnitud del incendio y al estado en que se encuentran algunos de los cuerpos.
Las investigaciones preliminares apuntan a que se trató de un accidente y no de un atentado.
El consejero de Estado responsable de la seguridad en el cantón del Valais explicó que el incendio provocó una deflagración, lo que coincide con los reportes de vecinos que afirmaron haber escuchado una explosión antes de que el fuego se propagara.
La fiscal general del cantón del Valais, Béatrice Pilloud, señaló que la principal hipótesis es que el fuego se extendió rápidamente por el interior del local hasta generar una explosión, indicó en declaraciones a medios de prensa suizos e internacionales.
“Existen varias hipótesis; la principal es que toda la habitación se incendió, lo que provocó la explosión”, indicó. Como parte de la investigación, los peritos analizan restos del lugar y teléfonos móviles hallados en la escena.
Pilloud evitó pronunciarse sobre versiones que apuntan al uso de velas o pirotecnia, al señalar que la investigación continúa y que las causas se comunicarán oficialmente más adelante.
El incendio en Crans-Montana ya es considerado una de las peores tragedias ocurridas en Suiza en los últimos años.
Ante la magnitud del desastre, el presidente suizo Guy Parmelin se trasladó al cantón de Valais y expresó el respaldo del gobierno federal a las víctimas y sus familias. “No están solos”, afirmó en declaraciones a la prensa en Sion.
Parmelin transmitió, en nombre del Consejo Federal y del Parlamento, sus condolencias a los familiares y allegados de las víctimas, y aseguró que el gobierno federal colaborará en las labores de identificación y apoyo a los afectados.
El Departamento Federal de Asuntos Exteriores trabaja, además, para contactar a las familias de víctimas extranjeras que podrían encontrarse entre los fallecidos y heridos.
