
Retirar en un solo tracto la totalidad del Régimen Obligatorio de Pensiones (ROP) podría implicar que quienes opten por esta modalidad agoten esos recursos en un plazo de hasta tres años, lo que incrementaría el riesgo de quedar sin un ingreso complementario durante la vejez.
Así lo advierte el informe económico AL-DEST-IEC-035-2025, fechado el 20 de noviembre del 2025 y ligado al expediente legislativo N.º 24.955, que plantea autorizar a los jubilados a retirar el 100% de los recursos acumulados del ROP al alcanzar la edad de pensión, además de modificar el orden de beneficiarios establecido en la legislación vigente.
El documento señala que la última encuesta nacional de la Superintendencia de Pensiones (Supén), realizada en setiembre del 2020, reveló que las personas pensionadas que retiraron la totalidad de los recursos del ROP destinaron esos fondos a diversos fines, como mejoras en la vivienda, pago de deudas y gastos médicos.
“Quienes han recibido el ROP en un solo tracto lo han destinado a mejoras en las casas de habitación, gastos ordinarios, pago de deudas, gastos médicos, entre otros. En cuanto al tiempo de uso de estos recursos, la encuesta encuentra que un 54% de los recursos retirados se consumió en un año o menos y el 85% en menos de tres años”, advierte el documento.
Según el informe, este uso del ROP se aparta de su finalidad como pensión complementaria, cuyo objetivo es que el ahorro se extienda el mayor tiempo posible y se distribuya a lo largo de la jubilación.
En ese sentido, si los recursos se consumen con rapidez, la persona corre el riesgo de perder ese ingreso durante la vejez.
El ROP fue concebido como un sistema de capitalización individual destinado a complementar las prestaciones del régimen de Invalidez, Vejez y Muerte de la Caja Costarricense de Seguro Social o sus equivalentes, tanto para trabajadores asalariados como independientes.
En la actualidad, los afiliados pueden solicitar el retiro total o en plazos de hasta 60 meses únicamente en casos de enfermedades terminales o graves, debidamente certificadas por la CCSS.
Presión al sistema financiero
El informe señala, con base en criterios de la Supén, que el retiro de los recursos no solo supone una desprotección para la vejez, sino que también tendría repercusiones sobre el sistema financiero y el Sistema Nacional de Pensiones.
Los recursos del ROP son inversiones de largo plazo, colocadas principalmente en el mercado local, por lo que un retiro anticipado, según el documento, obligaría a las operadoras de pensiones complementarias a liquidar activos antes de tiempo.
Esto podría generar presiones de liquidez, afectar los precios y aumentar la volatilidad financiera.
Además, el documento advierte que, aunque el régimen obligatorio está concebido como ahorro a lo largo de la vida, en la práctica muchos hogares priorizan el consumo inmediato.
En ese contexto, permitir el retiro total en un solo tracto eleva el riesgo de que los fondos se agoten rápidamente, reduzcan la protección económica en la vejez y debiliten el papel del ROP como ingreso complementario.